miércoles, 16 de julio de 2014

Lanús y Atlético Mineiro se juegan la gloria sudamericana

Por Daniela Sicard (@daniela_sicard)


El próximo miércoles 16 de julio, Lanús recibirá a los brasileños del Atlético Mineiro en la “Fortaleza” para disputar el partido de ida de la Recopa Sudamericana.

Guillermo Barros Schelotto ya tiene definido el equipo que se enfrentará en el partido de ida ante Atlético Minero, y eso incluye al zaguero paraguayo Gustavo Gómez entre los titulares. En la práctica del lunes Schelotto mantuvo el once titular que venía empleando en los anteriores entrenamientos y de no haber cambios de último momento, Lanús formaría con Agustín Marchesí­n; Carlos Araujo, Gómez, Diego Braghieri, Maximiliano Velázquez; Diego González, Leandro Somoza, Víctor Ayala; Lucas Melano, Santiago Silva y Oscar Benítez.

También fueron llamados a la concentración Matías Ibáñez, Jorge Ortiz, Matías Martínez, Facundo Monteseirín, Alejandro Silva, Jorge Valdez Chamorro, Lautaro Acosta, Nicolás Pasquini y Marcos Astina.

El equipo brasileño, de la mano de su estrella Ronaldinho Gaucho, ya se encuentra en Argentina hace más de una semana para preparar el duelo, llegó después de su gira de pretemporada en China, y con ganas de rencontrarse con la victoria después de no poder defender el titulo obtenido en 2013, pues fue eliminado por Atlético Nacional de Colombia en los octavos de final de la Copa Libertadores de América.

Por su parte el entrenador Levir Culpi contará con Leonardo Silva y el joven Jemerson en la titular para reemplazar a Edcarlos y Réver, ambos lesionados. En las últimas horas se sumaron al equipo el arquero Víctor y el delantero Jó, que venían de jugar el campeonato del mundo con la selección nacional. Culpi habló con los medios y estas fueron sus declaraciones: "Nuestro estilo de juego es de toque de pelota, de jugadas en velocidad, de buscar movernos en la cancha para crear opciones a quien esté con la pelota, debemos mantener estas características aun jugando en Argentina y con el adversario buscando un fútbol de fuerza y agarre".

El partido se disputará a las 22:00 hora argentina, 3 de la mañana en la península ibérica. Lanús, que actuará de local, es el último campeón de la Copa Sudamericana, mientras que Atlético Mineiro, que jugará de visitante, es el que se alzó con la Copa Libertadores 2013. La terna arbitral será paraguaya, encabezada por Antonio Arias, secundado por Carlos Cáceres y Darío Gaona.

El partido de vuelta se jugará el miércoles 23 de julio en el estadio Independencia de Belo Horizonte en Brasil. Esperamos disfrutar de un gran espectáculo entre los dos últimos ganadores de torneos internacionales en Sudamérica.

lunes, 14 de julio de 2014

Al final, siempre gana Alemania

Por Jon Fernández (@Mur_98)

Cuatro años y dos días después, la Tierra volvía a detenerse para ver la final de la Copa del Mundo de fútbol. Desde que Iniesta hizo campeona a la selección española en el Soccer City de Johannesburgo, todos comenzaron a soñar con estar en Maracaná. La anfitriona se perdió por el camino, al igual que la triunfadora de la última edición. Los inventores del fútbol y los que siempre se quedan a las puertas, también. Lo mismo hicieron los que últimamente han cambiado su estilo y las más agradables sorpresas. Cayeron africanos y asiáticos. Y quedaron Alemania y Argentina. Un europeo y un americano. Era la tercera ocasión en la que se enfrentaban en una final de un Mundial, y en esos choques polémicos, cada país se llevó una estrella. Alemania llegaba a este 2014 con la intención de sumar la cuarta e igualar a Italia. Argentina quería la tercera, y empatar, precisamente, con los muchachos de un Joachim Löw que se ha visto en la cima. Porque el fútbol, como dijo Gary Lineker, es un deporte muy simple en el que 22 personas corren detrás de un balón durante noventa minutos, y, al final, siempre gana Alemania.

En estado de shock por el Mineirazo, Río de Janeiro recibía la segunda final de su historia. Todos sabemos quién ganó la primera, y los locales querían evitar a toda costa que sus eternos rivales, los argentinos, no alzaran la Copa del Mundo en tierra brasileña. Pero eso no dependía de ellos, sino de Alemania. Tras llegar como mínimo a semifinales en los últimos cuatro grandes torneos, solo les faltaba el título. Löw ha ido introduciendo variantes al juego germano, tanto en forma de un estilo más asociativo como de jugadores, ya que varios de los titulares en el día de ayer están juntos en la selección desde las categorías inferiores, donde vapulearon a sus rivales en el Campeonato de Europa Sub-21 de 2009.

Así tuvo que salir del campo Kramer
Alemania llegaba a esta final con confianza tras haberle metido siete a Brasil, lo que les convertía en favoritos pese a haber empatado dos encuentros al término de los noventa minutos, los mismos que Argentina. Los chicos de Sabella habían ganado todos sus partidos por la mínima, en la prórroga o en los penaltis. Pese a lo que se podía prever en un principio, la defensa funcionaba a la perfección, y los fallos venían en la creación y en la zona de ataque. Con Romero y Mascherano de héroes en semis consiguieron llegar a Maracaná, probablemente, sin merecerlo, y con la baja de Di María, a quien sustituyó Enzo Pérez para formar un centro del campo más sólido junto a Biglia y a Mascherano, mientras Lavezzi le buscaba las cosquillas a Höwedes, Messi andaba por el centro con libertad, e Higuaín esperaba su oportunidad en la punta del ataque albiceleste. Completaban el once Romero, Zabaleta, Garay, Demichelis y Marcos Rojo. En el otro bando Khedira se lesionó en el calentamiento, lo que provocó la inesperada entrada de Kramer en el once titular junto al resto del equipo de gala de Joachim Löw: Neuer, Lahm, Hummels, Boateng, Höwedes, Schwensteiger, Kroos, Özil, Müller y Miroslav Klose.

Era obvio que los germanos iban a tener el esférico y que los argentinos esperarían, y así sucedió. Sin embargo, la posesión alemana no era tan precisa debido al magnífico trabajo de las dos líneas defensivas de los de Sabella, que tapaban todos los huecos. El encuentro tenía bastante ritmo, pero no llegaban las ocasiones claras. Kramer estaba llegando bien al área rival, pero tras un terrible encontronazo con el hombro de Garay quedó mareado y tuvo que ser sustituido al de un rato. Mientras el futbolista del Gladbach vagaba medio desorientado por el campo, Higuaín tuvo una oportunidad clarísima tras un mal despeje de Kroos que intentó ceder de testa hacia atrás. El Pipita se quedó solo delante de Neuer. Demasiado solo. La empaló mal y con prisas y el cuero se marchó fuera. Esa jugada le acompañara de por vida.

Messi y Lavezzi, valiéndose de su velocidad, también llevaron mucho peligro, ya que demostraron que Hummels y Boateng, al igual que Höwedes, no son especialmente rápidos. Sin embargo, el futbolista del Bayern fue capaz de cubrir muy bien ese defecto y destacó como el mejor zaguero teutón del día de ayer. Dos arrancadas de La Pulga aceleraron el corazón de los de Löw, pero finalmente no llegó ningún gol legal en la primera parte. Higuaín marcó, pero en claro fuera de juego, por lo que su tanto no subió al marcador. Alemania tenía la posesión, pero Müller estaba un tanto desaparecido, y Schürrle, que entró por el lesionado Kramer, no aportó mucho en esta primera parte. Aun así, en el descuento, valiéndose de su poderío aéreo, Höwedes remató un saque de esquina al poste.

La segunda mitad comenzó de forma inesperada. Sabella quitó a Lavezzi pese a que estaba jugando bien, y entró por él Agüero. Con esto, el técnico argentino eliminó las bandas y dispuso un 4-3-1-2 donde Messi hacía de enganche. El propio jugador del Barcelona se plantó solo ante Neuer pero su disparo se marchó demasiado cruzado. Estos fueron los peores momentos para un Löw que temió ver, otra vez, a su equipo perdiendo una final. Sin embargo, la intensidad de la albiceleste descendió de golpe, y los alemanes tomaron el control, con un Ózil más encedido de lo habitual. Messi desapareció para siempre, y Argentina lo pagó. Entró Rodrigo Palacio por Higuaín, y este dispuso de su ocasión, pero tampoco acertó. El ritmo bajó aún más, y Alemania controló el choque hasta que terminó. Nos tocaba disfrutar de treinta minutos más.

Lahm levantó la Copa del Mundo
En el tiempo extra Argentina pagó el esfuerzo físico realizado tanto en este partido como desde los octavos de final. El campo se fue inclinando poco a poco hacia el arco de Romero a pesar de que no abundaban las ocasiones. Mascherano y Agüero pudieron ser expulsados, pero Rizzoli les perdonó la que hubiese sido su segunda cartulina amarilla. Schürrle lo intentó pero el arquero argentino estuvo acertado. Lahm subía, y Götze, que estaba fresco, combinaba con facilidad con sus compañeros.

Cuando en España ya se recordaba el minuto 116, exactamente cuatro antes, Schürrle centró, el inconmensurable Garay no llegó a despejar, Götze controló con el pecho, y sin dejarla caer, batió a Romero de tiro cruzado. Alemania explotó de felicidad. Todos -menos Joachim Löw- fueron a abrazar a Mario. Merkel saltó de alegría en el palco.

Y aproximadamente diez minutos después, sin pasar excesivos problemas en este último tramo del choque, Alemania se proclamó campeona del mundo. La cuarta estrella para una selección que se coloca a una de Brasil y empata en la segunda posición con Italia. Lahm alzó la Copa al cielo de Río de Janeiro y todo el país se fue de fiesta. La algarabía se apoderó de las calles de Berlín, Dortmund, Múnich, Frankfurt y demás; y Löw recogió su merecida medalla, como arquitecto de esta gran selección que amenaza con dominar el panorama futbolístico internacional durante los próximos años. Y es que Lineker tenía razón. Al final, siempre gana Alemania.

Brasil dice adiós con otra goleada

Por Alejandro García (@alejan_tenista)

Holanda ha ganado el partido que nadie quiere jugar. Dos goles tempraneros de Robin van Persie y Blind noquearon a Brasil y sentenciaron el partido en la primera mitad antes de que Wijnaldun marcara el tercero ya en el descuento. Lo cierto es que el partido no pudo empezar peor para el equipo local, ya que a los tres minutos ya iba perdiendo después de un penalti que provocó Arjen Robben y que transformó sin problemas Robin van Persie. El del Bayern de Múnich cayó fuera del área pero el colegiado decretó penalti y el tempranero gol desanimó aun más a los de Scolari que parecían seguir noqueados por el mazazo alemán del martes.

Los de van Gaal imponían el ritmo y este era vertiginoso como las carreras a la espalda de Robben que llevan desquiciando a las zagas rivales todo el torneo. El dominio "oranje" era tan claro que no tuvo que pasar demasiado tiempo ni asediar a Julio César para que llegara el segundo tanto del choque.
De Guzman, aunque en posición ilegal, rompió a la defensa brasileña por la derecha, centró y tras un lamentable despeje de David Luiz, Blind llegó desde atrás para clavar el balón en la escuadra del portero de la "canarinha" que sacaba un balón de su potería por novena vez en cinco días. Las heridas seguían abiertas y Brasil parecía demasiado pesimista como para afrontar un nuevo partido en este torneo.

Sólo Oscar trató de tirar de vergüenza torera pero sus individualidades no fueron suficientes para ni siquiera inquietar el orden defensivo que ha implantado van Gaal con su defensa de cinco jugadores y tampoco Jo, novedad en el once, olía los balones que le enviaban con desesperación sus compañeros. Scolari tenía que hacer algo para intentar de cambiar algo en el triste final del torneo mas decepcionante de la historia de su país.

Los holandeses celebrando el tercer puesto
Su reacción fue meter a Fernandinho por Luiz Gustavo y 15 minutos después cambiaría su doble pivote por completo con la entrada de Hernanes por Paulinho, que volvió a estar muy gris en el choque. Más por inercia que por convicción futbolística, Brasil empezó a atacar y la mejor llegó en un tiro de Ramires que salió rozando el palo izquierdo de la portería de Cillessen. No había claridad pero la acumulación de hombres al menos generaba inquietud en la defensa europea.

Holanda estaba satisfecha con la ventaja y le bastaba con aguantar al 90 para volver con un media sonrisa a casa. A falta de un guión mejor y de la creatividad de Neymar, Scolari siguió apostando por acumular hombres en ataque dando entrada a Hulk pero la fluidez seguía brillando por su ausencia y hasta Oscar empezaba a desesperarse. Los europeos podían hacer el 0-3 a la contra pero el árbitro no vio penalti en esta ocasión de Fernandinho sobre Robben. Sí ampliaría Wijnaldum tras empujar a las mallas un centro de Janmaat en el tiempo de descuento. 

Holanda es tercera y Brasil acaba con otra derrota sonrojante y bajo los pitos de su afición, que dictó sentencia, y eso que no jugó Fred. Arjen Robben demostró que está en el mejor momento de su carrera, y que no quiere desaprovechar. Ya tiene la plata y el bronce en Copa del Mundo, por lo que intentará en Rusia lograr la primera estrella para Holanda.

domingo, 13 de julio de 2014

El mundo os está esperando

Por Javi González (@javigmg)

Hoy es el dia. Pocos minutos antes de las 21:00, Carles Puyol pisará el césped de Maracaná, como representante del último campeón, para colocar en un pedestal el trofeo más importante futbolisticamente hablando.

Alemania - Argentina escribirán otro capítulo en la historia de los mundiales en el mejor escenario posible.
Una final que se repite por tercera vez, ya que en el 86 y en el 90 se pudo ver este encuentro, con diferente vencedor en cada edición.

Los otros tres protagonistas
Alemania llega a esta final como gran favorita, después de ver el 1-7 a Brasil en semifinales. Los germanos han demostrado en este Mundial ser un equipo serio, con mucho gol , y compacto, al que es muy difícil anotarle gol. Además con la calidad de los hombres del medio del campo, se sabe que tendrán el peso del partido.

Por otra parte esta Argentina , que quiere demostrar que en estas finales no existen favoritos, y además, quiere resarcirse de la derrota en la final del 90.
Argentina ha ofrecido poco juego en este Mundial, con un centro del campo muy partido, con poca salida de balón. Pero si Messi juega en tu equipo, estas cosas no importan tanto. Da igual como jueguen, que si Messi tiene el dia, ganan. Los argentinos llegan con Agüero recuperado, al que ya se le vio disputar minutos en la semifinal contra Holanda, aunque seguramente no sea titular. Di María parece que estará, pero no en condiciones de disputar los 90 minutos.

Para hacernos una idea de la magnitud de este encuentro, hoy Leo Messi jugará el partido más importante de su carrera, y eso es mucho decir.

Uno de los datos del partido es que, Alemania, si gana hoy, se convertirá en la primera selección  europea en ganar un Mundial en Sudamérica.

Ahora solo queda esperar a que suenen los himnos, que ruede el balón y que gane el mejor.

Las posibles alineaciones serán:

Alemania: Neuer - Lahm, Boateng, Hummels, Höwedes - Schweinsteiger, Khedira, Kroos- Özil, Müller, Klose.
Argentina: Romero - Zabaleta, Garay, Demichelis, Rojo - Mascherano, Biglia, Enzo Pérez-  Messi , Lavezzi, Higuaín.

sábado, 12 de julio de 2014

Suerte dispar para los españoles

Por David Moreno (@D_Moreno19)

Ayer se celebró el sorteo de la primera fase de la máxima competición europea de clubes, la Euroliga. Habrá cinco equipos españoles: Real Madrid, Unicaja, FC Barcelona, Valencia Basket y Laboral Kutxa Baskonia.  La fase final o 'final four' se celebrará en Madrid, entre el 15 y 17 mayo.

En teoría en esta primera toma de contacto con el torneo, no pueden coincidir equipos del mismo país, pero al haber cinco españoles, dos de ellos comparten grupo por el discutido tema de las licencias.

El Real Madrid, es el equipo que tuvo más suerte, únicamente Anadolu Efes y Zalgiris Kaunas pueden discutirle la primera plaza. El Unicaja de Málaga quedó encuadrado en el mismo grupo que CSKA y Maccabi, dos de los equipos con más potencial de Europa. El conjunto entrenado por Xavi Pascual, el FC Barcelona es el representante español que peor fortuna tuvo. Comparte cartel de favorito del grupo con Panathinaikos, Fenerbahce, Emporio Armani y Bayern de Múnich. Laboral Kutxa y Valencia Basket se las tendrán que ver con un clásico del baloncesto continental, pero con un equipo muy venido abajo, aunque Olympiakos intentará reafirmar su condición de favorito en esta fase regular.


GRUPO A: Real Madrid, Anadolu Efes Estambul, Zalgiris Kaunas, Nizhny Novgorod, Dinamo Banco di Sardegna Sassari y el equipo que supere la fase preliminar (uno entre Unics Kazan, Stelmet Zielona Gora, Hapoel Jerusalem, CEZ Basketball Nymburk, Avel Lyon Villeurbane, Telenet Ostend, VEF Riga y Strasbourg)

GRUPO B: CSKA Moscú, Maccabi Electra, Unicaja, Alba Berlín, Cedevita Zagreb y Limoges CSP.

GRUPO C: FC Barcelona, Panathinaikos Atenas, Fenerbahce Ulker, EA7 Emporio Armani Milán, FC Bayern de Múnich y PGE Turow Zgorzelec.

GRUPO D: Olympiakos, Valencia Basket, Laboral Kutxa, Galatasaray, Estrella Roja y Neptunas Klaipeda.

El formato sigue siendo el mismo que en las anteriores ediciones y que está atrayendo a tantos espectadores. Los cuatro primeros clasificados de esta primera fase obtendrán el pase para la siguiente ronda. Posteriormente se dividirán los dieciséis equipos supervivientes en dos grupos de ocho, popularmente conocido como 'TOP 16' y los cuatro primeros de cada grupo pasarán a disputar las eliminatorias. Quién las logre superar, tendrá el privilegio de jugar la 'Final Four', primero semifinales y después final entre los vencedores de esas semifinales.

Brasil y Holanda se juegan el bronce

Por Marco Osado (@Marco25112)

Brasil
Después de unas semifinales adversas, con resultados infinitamente diferentes, Brasil y Holanda llegan con dos crueles similitudes: la falta de moral y su eliminación del torneo. La pentacampeona deberá conformarse como mucho con el tercer puesto en el campeonato que se juega en su propio país, decepcionando a sus aficionados después del 1-7 contra Alemania, y que tendrá un triste final ya que los objetivos estaban puestos en ver a la selección brasileña como campeona. Por otra parte, Holanda, que disputó un partido muy igualado contra la albiceleste y que acabó perdiendo en penaltis por la falta del efecto Krul, llega con ganas de por lo menos llevarse el tercer puesto en un partido que nos deja mucho que pensar.

Hoy la canarinha contará con Thiago Silva en el campo, futbolista que no pudo jugar contra Alemania por sanción, pero sin Neymar, lesionado de su tercera vértebra lumbar. La ausencia de del jugador del PSG, inclinó la balanza a favor de la selección alemana, que humilló a los brasileños. La anfitriona llega con ganas de revancha y jugadores como William, Oscar y Hulk.

Holanda
La naranja mecánica dirigida por Robben, que tuvo el gol de la victoria en el minuto 91 contra el conjunto de Sabella, acabó intentando consolar a su hijo, decepcionado por la derrota. Van Persie no tuvo ninguna relevancia en el partido y fue sustituido en la prórroga, cambio que impidió la salida de Krul, el portero parapenaltis de Holanda.

Dadas unas semifinales tan contrarias no podemos hacer un pronóstico del partido que enfrentará a estas dos grandes potencias, lo único que podemos hacer es esperar que el partido esté a la altura de las circunstancias, sentarnos y disfrutar. A continuación os dejamos los onces iniciales aproximados que podrán sacar los dos conjuntos, y me atrevo a decir que Fred después de sufrir un intento de agresión y ser pitado por todo el estadio jugará de titular para cerrar bocas. Tenemos dudas de quien ocupará el arco de los Países Bajos, ya que Van Gaal seguramente hará algunos cambios ya que indicó en rueda de prensa que no le importaba este encuentro.

Brasil: Julio César; Marcelo, Thiago Silva, David Luiz, Maicon; Luiz Gustavo, Fernandinho, William, Oscar, Hulk y Fred.

Holanda: Cillesen, Janmaat, Vlaar, Martins Indi, De Vrij, Kuyt; Wijnaldum, Sneijder, De Jong; Van Persie y Robben.

Una final con remontada historica

Por Fabián Acosta (@fabiiann30)

El 26 de mayo de 1999 el mundo del fútbol se disponía a disfrutar del partido más importante de clubes del viejo continente: la final de la UEFA Champions League. El Manchester United y el Bayern de Múnich eran los protagonistas. Dichos equipos se habían visto las caras en el Grupo D, que compartían con el Brøndby danes y con el Barcelona. En ambos partidos consiguieron un empate: 2-2 en el Olímpico de Múnich y 1-1 en Old Trafford. El Bayern clasificó primero tras sumar 11 puntos (3PG, 2PE, 1PP), en tanto que el Manchester se quedó con el segundo puesto, a pesar de acabar el grupo invicto, sumando tan solo un punto menos que los alemanes (10) tras 2 partidos ganados y 4 empates. De camino a la final, los bávaros derrotaron al 1.FC Kaiserlauten en cuartos y al Dínamo de Kiev en una durísima semifinal. Por la otra parte, los “Red Devils” dejaron atrás al Inter y a la Juventus en ese orden. En la final, el Camp Nou de Barcelona albergó a más de 90.000 espectadores. Los dos equipos llegaban con posibilidades de conseguir el llamado triplete (Copa, Liga y Champions) ya que ambos eran campeones de liga y el Manchester ya había ganado la FA Cup (los alemanes eran finalistas de la Copa de la Liga, y la ganarían luego).

El Manchester salió con un 4-4-2, con Peter Schmeichel en el arco; Gary Neville, Jaap Stam, Ronny Johnsen y Denis Irwin en defensa; Ryan Giggs, Nicky Butt, David Beckham y Jesper Blomqvist en el centro, más los atacantes Andy Cole y Dwigth Yorke. El Bayern Munchen presentó un esquema ya poco habitual en estos días, un 1-4-2-3, con Khan en la meta; Matthaus de líbero, Babbel, Kuffour, Linke y Tarnat en defensa; los mediocentros Stefan Effemberg y Jens Jeremies; Basler y Zickler como extremos y Jancker en punta.

El trámite del partido se desniveló ya desde el comienzo cuando Basler conectó un tiro libre a los seis minutos de haberse iniciado el encuentro. La jugada preparada tuvo a Markus Babbel y a Jancker como cómplices, encargados de abrir una barrera de ocho hombres del United. El certero pelotazo fue abajo, junto al palo izquierdo de Schmeichel.

Con Beckham en el doble pivote, el Manchester perdía garra para recuperar, justo lo que le sobraba a Effemberg y a Jeremies en el cuadro alemán. No obstante, el juego directo de los Diablos Rojos le permitió a Andy Cole lucirse con dos remates que el arquero alemán Kahn detuvo sin problemas, mientras que en el otro área Jancker padeció un asfixiante marcaje del holandés Jaap Stam. Así dadas las cosas, el Bayern se fue tranquilo a los vestuarios, con la mínima ventaja.


En busca de la paridad, Alex Ferguson cambió su 4-4-2 por un 4-3-3 sustituyendo al volante Jesper Blomqvist por el delantero Sheringham al minuto 67 y a Andy Cole por Ole Solskjaer en el 81´. La desproporción se notó más aún en la línea media al quedar solo Niki Butt como recuperador, respaldado por Beckham y Giggs, jugadores mucho más técnicos que defensivos. El técnico del Bayern entendió a la perfección que el Manchester estaba decidido a jugar directo y al pelotazo, y por ello intentó buscar el contragolpe.

Se jugaba el minuto 91 de partido, Beckham cobró un tiro de esquina y en una diferencia de 11 contra 10 en las marcas, Schmeichel no llegó pero Sheringham después de una serie de rebotes dio el tanto de la supervivencia que forzaba la prórroga.

Ya en el 93´, con 1-1, el Manchester United tenía otro córner a favor, ¡y sí!, llegaría la alegría inglesa y la impotencia alemana ya que Beckham lo sacó y tras un toque de Sheringham con la cabeza, llegaría Solskjaer que terminaría de mandar el balón a las mallas para hacer el 2-1 que haría de ese partido, el partido de una histórica remontada.

Cuando todo parecía de cara para los muniqueses, llegó el empate; y cuando alcanzábamos la prórroga, Solksjaer llevaba la Champions a Old Trafford. Y es que, ya se sabe, que en el fútbol no hay nada seguro hasta que el árbitro pita el final.