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miércoles, 18 de noviembre de 2015

Inglaterra 2-0 Francia // Reflexiones Nocturnas (XXV): Lo que nunca debería haber sido

Por Jon Fernández (@Mur_98)

Wembley ayer
Era un partido planeado desde hace meses. Como cualquier otro amistoso internacional. Nada hacía pensar hace una semana que este iba camino de convertirse en uno de los encuentros más signficativos de la historia de nuestro amado deporte. Decía Jorge Valdano que el fútbol es la cosa más importante de las cosas menos importantes. Porque lo verdaderamente importante es lo ocurrido el pasado viernes en París, lo que viene ocurriendo en Siria desde 2011, y lo que ha ocurrido hoy en Nigeria. Por ejemplo, porque ojalá fueran solo esos los fallecidos por acciones llevadas a cabo por extremistas lunáticos. Pero el fútbol, siendo uno de los acontecimientos sociales que más gente mueve en el mundo, tiene obligación de responder ante este tipo de situaciones, más aún si tenemos en cuenta que el Stade de France, en el que se jugaba un Francia-Alemania, se vio afectado por una de ellas. Y ayer respondió. La catedral del fútbol rindió homenaje a los asesinados en París.

Se palpaba el nerviosismo reinante en Londres (y en toda Europa). Un despliegue policial jamás visto en un acontecimiento deportivo velaba por la seguridad de los asistentes, pero no existen situaciones de riesgo cero. De eso nos acordamos cuando pasa algo grave, eso sí, cerca de nosotros. Además, la situación que se estaba viviendo en Hannover, donde fue suspendido ya con aficionados dentro del estadio el Alemania-Países Bajos, ponía en cuestión, por si no lo estaba ya, que en Europa vivamos seguros.

Sin embargo, los aficionados querían mostrar al mundo que el Estado Islámico no había ganado, y que somos capaces de seguir viviendo con normalidad, alegría, libertad, igualdad y fraternidad. Estos tres últimos sustantivos, en francés, eran los que lucían en la fachada de Wembley, mientras que el arco del mítico estadio estaba vestido de azul, blanco y rojo, los colores de la bandera francesa. Tras el ataque contra la libertad y contra el ocio occidental del pasado viernes -no hace falta más que ver cuáles fueron los objetivos: el fútbol, un concierto y unos bares-, la respuesta que se dio fue la mejor posible: la unidad de todos contra el terrorismo.

El Príncipe Guillermo, Hodgson y Deschamps
Wembley entonó la Marsellesa más emotiva de la historia del deporte, con ambas aficiones cantando al unisono una letra que, a pesar de que puede ser perfectamente discutible, representaba ayer un canto por la paz. Se guardó el minuto de silencio más silencioso que yo recuerde, se colocaron flores en memoria de las victimas y nos dimos cuenta de que ante el terror que nos quieren transmitir, no hay que tener miedo.

Después de todo esto arrancó el partido, comentado desgraciadamente por Vicente del Bosque. Y digo desgraciadamente porque no debería haber estado en Madrid ayer, sino en Bélgica dirigiendo el encuentro de la selección, que también fue suspendido por el elevado riesgo de atentados en Bruselas.

Mientras en Turquía se pitaba el minuto de silencio y se gritaba aquello de "Alá es grande" en vez de recordar a los asesinados, Inglaterra y Francia, históricamente enfrentadas, se mostraban más unidas que nunca. Porque eso es lo que tiene que ser el deporte, un nexo de unión. Marcaron Dele Alli, su primer tanto como internacional, y Wayne Rooney, su 51º, para dar la victoria por 2-0 a los pross. Pero eso no era lo importante. Valdano tenía razón.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Reflexiones Nocturnas (XXIV): El récord imbatible de Lewandowski

Por Jon Fernández Mur (@Mur_98)

Pep no daba crédito
A Robert Lewandowski le habíamos visto regalándonos noches para el recuerdo. Haciendo verdaderas barbaridades. Pero lo de ayer lo superó absolutamente todo. Cómo no acordarnos de aquella noche en la que el Real Madrid de Mourinho y Diego López cayó fulminado ante el ritmo de un Borussia Dortmund fenomenal. Aquel día se presentó en sociedad este delantero polaco, al que no muchos conocían. Un póker magnífico. Una gesta encomiable. Porque meter cuatro goles es complicado, pero hacerlo ante uno de los mejores clubes del mundo lo es aún más.

Aquella noche para el recuerdo vivida en Westfalia parecía insuperable. Pero Robert se superó. No metió cuatro sino cinco, saliendo desde el banquillo, ante el subcampeón de la Bundesliga, al cuarto de hora de entrar al campo, y en un lapso de tiempo de 9 minutos, para entrar con letras mayúsculas en los libros de historia, no solo de la Bundesliga en particular, sino del fútbol en general. Nadie había metido un repóker en menos de diez minutos en ninguna de las grandes ligas, y tampoco a los 15 de saltar al césped. Un récord asombroso y más difícil de batir que cualquiera de los muchos que poseen Messi y Cristiano.

Hola, me llamo Robert y he metido estos goles en 9'.
Uno de los mejores delanteros del mundo centró ayer la atención de todos los futboleros, haciendo que nos olvidáramos todos de la gran primera parte de Draxler, del buen gol de Caligiuri, del hat-trick de Agirretxe en Granada (lo cuál no deja de ser sorprendente), de la derrota del Valencia en Cornellá, de la goleada del Manchester City al Sunderland, de los complicados partidos de Madrid y Barça de hoy y de sacar la pizza del horno.

Lewandowski regala ahora sus noches de gloria al Allianz Arena, como antes hiciera en Dortmund y Poznan. Ayer dejó su firma para la eternidad grabada en el césped del estadio bávaro, ya que pasarán muchos años hasta que alguien logre batir a Robert. Si es que alguien lo consigue alguna vez.

martes, 28 de julio de 2015

Reflexiones Nocturnas (XXIII): ¿Qué es el Tour?

Por Jon Fernández (@Mur_98)

El Tour es el verano. Es el sentarse -más bien tumbarse, depende del número de personas que vayan a ocuparlo- en el sofá después de comer. El descanso merecido tras un año de trabajo, viendo a los bravos ciclistas sufrir, por paradójico que pueda parecer.

El Tour es Perico llegando tarde en Luxemburgo, y el familiar de turno que te lo recuerda cada vez que un comentario suyo le sienta mal. "Anda que tú, que perdiste el Tour por llegar tarde..." y frases de esa índole. También es la avería de Schleck que Contador aprovechó para atacar, o las caídas multitudinarias que acaban con un par de ciclistas en el hospital. La abuela que dice pobrecillos o la madre que se asusta en los descensos. Los sprints ganados por Cavendish. La caída de Beloki en el mejor momento de su carrera, cuando más difícil se lo ponía a aquel americano. El Tour es el fútbol del verano. Sabes que si bajas al bar, allí estarán Carlos de Andrés y Perico pasando la tarde. La tele del chiringuito de playas y piscinas, a la que nadie hace caso durante el día, excepto a las cinco de la tarde.

Él también es el Tour, no se me ha olvidado.
El Tour es saber venderse bien, como la NBA. También es el amor por una carrera que demostró Voeckler en 2011, corriendo por encima de sus posibilidades. Los agricultores, que parecen pelear por un premio y ocupan las tierras colindantes a la carretera -que son las suyas- para mostrarse al mundo entero. Las fiestas de la vendimia que anuncian. El maillot de puntos rojo, vistoso donde los haya. La curva de los holandeses en Alpe d´Huez o las camisetas naranjas que invadían los Pirineos. Los segundos puestos de Peter Sagan, que van para leyenda también, como la cantidad de maillots verdes que puede llegar a acumular durante su carrera. Los bajitos colombianos, que tan bien van para arriba. Y lo bien que baja Samuel Sánchez.

El Tour es Carlos Sastre en Alpe d´Huez -segunda vez que aparece el mítico puerto- y, desde este año, Chris Froome en La Planche des Belles Filles. Padres y abuelos recordándote batallas del pasado. El Tour son los imbéciles que molestan a los ciclistas y los millares de aficionados ejemplares formando un pasillo humano que acaba en la cima del Tourmalet. También es el calor del julio francés, bendito para unos y maldito para otros. Y, por supuesto, el amarillo del líder. 

El Tour ya ha acabado. La primera parte del verano se la ha llevado con él. Ganó Froome, Quintana demostró que es el futuro y Valverde logró, en sus propias palabras, "lo que llevaba buscando toda la vida". La tercera plaza del podio. Pinot y Bardet se hicieron con una etapa cada uno, Greipel abusó y se llevó 4, Vuillermoz alzó los brazos en Bretaña y Rohan Dennis se vistió de amarillo en Utrecht. Purito por partida doble y Rubén Plaza fueron los representantes españoles a la hora de ganar, mientras que Tony Martin se exhibió en la cuarta etapa con la bici de un compañero para caerse dos días después. Peor fue la caída del tercer día, en la que la carrera fue neutralizada porque se habían quedado sin ambulancias. Nibali, tras un mal inicio, ganó en La Toussuire. Stybar, Geschke, Van Avermaet y Majka también tuvieron su día de gloria, y, por último, Cummings logró la primera victoria de un equipo sudafricano, precisamente, en el día de Nelson Mandela. El Tour es todo esto y más. Desde Anquetil a Indurain, pasando por el caníbal Merckx. Este año fue para Froome. Pero eso es lo de menos. Lo importante es que nos lo hemos pasado genial, y que volverá el año que viene para acompañarnos en esta magnífica época. 

martes, 21 de julio de 2015

Reflexiones Nocturnas (XXII): Casi nunca digas nunca

Por Jon Fernández (@Mur_98)

"Es verdad que todo tiene solución, menos la muerte. Y que basta con plantear bien el problema y actuar y la solución saldrá a la vista. A veces tarda, pero siempre aparece."
-Rosa Rossi (1928-2013)

Nunca es un término del que se abusa mucho hoy en día. Es difícil saber hasta que punto nuestras propias historias pueden cambiarnos y dar a nuestras vidas una dirección opuesta. Pasar de no a es algo que puede ser inconcebible en un momento dado, pero que es una posibilidad real. Y por ínfima o nula que parezca, es mejor no atarnos de pies y manos y no pronunciar la palabra nunca.

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No sabes dónde acaba el camino
Respecto a la cita de Rosa Rossi, con la que se puede estar de acuerdo o no, me gustaría realizar un pequeño matiz, ya que no voy a hablar tanto de soluciones sino de variaciones. Es decir, que todo puede cambiar, menos la muerte. Estimado lector, pensarás ahora que jamás cambiarás de equipo de fútbol bajo ningún concepto, en el caso de que tengas pareja que nunca la dejarás y que no te plantearás en ningún momento de tu vida alguna locura que se te esté pasando por la cabeza. No estés tan seguro.

Es cierto que habrá cosas que nunca cambiarán, pero no podemos saber cuáles serán a ciencia cierta. Ocurren situaciones inesperadas e incluso dramáticas que producen variaciones rápidas, así como otros cambios más progresivos en los que pueden influir desde la gente que nos rodea hasta, simplemente, el paso del tiempo. 

Yo también abuso del nunca. Y sigo aquí, no me ha pasado nada. Pero más que como una cuestión de términos quiero plantearlo como una manera de enfocar la vida. La conclusión podría ser que hay que estar abiertos a los cambios. Que no tienen porque ser malos. No hay que cerrarse puertas, ya que tanto situaciones como personas están cambiando constantemente. Hoy he dicho que no a un proyecto ambicioso, pero que no coincide con lo que nosotros buscamos. De momento. InfoDeporte va a seguir, como lo indica nuestra bio de Twitter, ofreciéndote la información deportiva global, de una manera alternativa. Hoy es un no, pero no es un nunca. Porque nadie sabe qué nos deparará la vida en el futuro.

viernes, 17 de julio de 2015

Reflexiones Nocturnas (XXI): C'est la vie

Por Jon Fernández (@Mur_98)

La vida es complicada, pero al mismo tiempo satisfactoria. Hay que superar dificultades, y al hacerlo nos sentimos bien con nosotros mismos. Se trata de una carrera de obstáculos en la que tú mismo eres tu único rival. El deporte también es algo parecido. Al fin y al cabo, es un elemento más de la vida, no algo que trasciende fuera de ella.

Todos tenemos problemas, también Cristiano y Messi, LeBron y Curry, Alonso y Hamilton. Por diferentes que parezcan, son personas. De carne y hueso, como tú, querido lector. La vida sin obstáculos sería como un estadio vacío. Faltaría algo. Superarlos es lo que nos hace felices, más que la ausencia de ellos. Darnos cuenta de nuestras capacidades, de que podemos llegar más lejos de lo que pensamos. Para que un triunfo sea triunfo, tiene que haber un rival, un escollo que superar. También es necesario jugarse algo, tener un riesgo. Si en el 100% de los casos saldrás victorioso, no disfrutarás. En la vida hay que arriesgar.

Pero no todo es tan fácil como dicta la teoría. Hay que tener valentía, cosa que es fácil decir y difícil poner en práctica. No siempre ganarás, y perderás batallas en las que lo hayas dado todo. El máximo de uno mismo no asegura la victoria. Como le ocurrió al Alavés en la UEFA de 2001, uno de los escenarios más tristes de la historia reciente del fútbol. La vida te dará golpes duros, muy duros, como el gol de Geli en propia en el 117´ de aquella final. Y también entran en juego las emociones. Las amargas lágrimas de Karmona reconociendo que no habría otra oportunidad. Que habían perdido y no podrían revertirlo jamás. Llevaba razón. La decepción tras no lograr el objetivo. Al menos lo intentaron con todo, y nunca podrán preguntarse qué hubiera pasado si lo hubieran buscado con todas sus ganas. Porque lo hicieron. A veces, los remordimientos de no intentar conseguir una meta superan la tristeza de una hipotética derrota. Es mejor no quedarse con la duda. 

Pero no todo es oscuro y triste. La euforia de conseguir algo complicado puede borrar de nuestra memoria duros contratiempos. Pensaremos entonces que el sufrimiento mereció la pena. Que la vida es maravillosa. Lo es, con sus adversidades, pero lo es. Aunque tu equipo de fútbol descienda, la chica que te guste no te haga caso, suspendas siete, te rompas alguna parte de tu cuerpo o pierdas el trabajo. Son vallas que saltar, listones que superar para seguir adelante. 

Y ahora, pensad en cómo habéis interpretado el texto, y os daréis cuenta de que hay muchas maneras de afrontar la vida. Algunos habréis visto el artículo desde un punto de vista deportivo y os habréis detenido en los ejemplos del Alavés, los cuales habréis extrapolado al resto de párrafos. También habrán los que han hecho lo mismo, simplemente cambiando el ejemplo del club vitoriano por el de su equipo, que seguro habrá vivido situaciones complicadas. Otros, en cambio, habréis percibido el texto como un pequeño ensayo sobre la vida, con un par de anécdotas futbolísticas para justificar su presencia aquí. Cada uno habrá puesto énfasis en las adversidades mencionadas que le afectan personalmente, porque no existen dos situaciones iguales. Pero sea cual sea esa situación, hay que seguir saltando vallas. Hacia delante. Como dirían los franceses: C'est la vie.

viernes, 3 de julio de 2015

Reflexiones Nocturnas (XX): Regresa la ilusión

Por Jon Fernández (@Mur_98)

Athletic, hoy me apetece escribir sobre ti. Comienza una nueva temporada llena de retos ilusionantes, y lo hace muy pronto, ya que antes de que eche a rodar el balón en la Liga tendremos que jugar -si todo va bien- un par de previas de Europa League y la Supercopa de España, también a doble partido. Pasar las previas podría considerarse una obligación, mientras que ganarle a ida y vuelta al todopoderoso Barcelona se antoja muy complicado. Los de Luis Enrique buscarán el sextete tras levantar Liga, Copa y Champions este mismo año, lo que supone un aliciente más para ellos. Ya pudieron con nosotros de una forma bastante cómoda sobre el terreno de juego del Nou Camp el pasado 30 de mayo, y, podrían volver a hacerlo si se centraran al 100% para esos encuentros. Porque son mucho, muchísimo mejores. No hace falta darle más vueltas.

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La temporada ya ha comenzado en Lezama
La 14-15 resultó una temporada con muchos altibajos. Empezamos jugando una fantástica previa de Champions frente al Nápoles para pasar a una fase negativa, donde coqueteamos con el descenso y quedamos terceros en el grupo de Liga de Campeones. La Copa resultó, como en tantas otras ocasiones, la nota más positiva. Pasando con apuros todas y cada una de las eliminatorias (ante Alcoyano, Celta, Málaga y Espanyol), quizá fue la semifinal la menos sufrida, gracias a un extraordinario partido de vuelta. Una gran noche esperaban en Cornellà-El Prat, pero la alegría fue para unos leones que cenaron periquitos. En la final decidió un tal Messi, que en jugada antológica se marchó de todos los que quiso y definió ante Herrerín, como si de un solteros contra casados se tratase. En la Europa League nuestro recorrido fue corto, pero al menos hicimos amigos en la única eliminatoria que jugamos. Y gracias a que al Málaga le dio por fallar mucho al final y a que hicimos un tramo final efectivo, estamos de nuevo en esa competición que tanto nos gusta desde que un equipo dirigido por Bielsa supo arroyar a casi todo el que encontró por el camino. Sobra decir cuál fue la excepción.

No solo el primer equipo nos ha brindado grandes momentos. El Bilbao Athletic está de vuelta en Segunda tras 19 temporadas en la categoría de bronce. Unos fantásticos playoffs en los que los del Cuco Ziganda dejaron en la cuneta a Villanovense, UCAM Murcia y Cádiz redondearon una campaña para el recuerdo, con una plantilla totalmente renovada respecto al año anterior. El filial rojiblanco será el único en la división de plata del fútbol español.

Precisamente son cosas como estas las que demuestran que la filosofía del Athletic es viable. Desde el punto de vista menos romántico y más resultadista, también funciona nuestra forma de hacer las cosas. Los que piensan que el fútbol son solo 90 minutos donde lo único importante es la victoria -cuánto se pierden, pobrecillos- tampoco nos pueden criticar. Estamos en Europa League, tenemos el filial en Segunda y venimos de jugar una final de Copa. No está mal.

Pero como no hay que ser tan resultadista, hay que añadir a esos logros el hacerlo con gente de la tierra, que no es poco. Si fuera sencillo, alguno más lo haría. Y nosotros mismos, la afición, somos otro pilar de estos éxitos. Porque nadie desplaza 70.000 personas a una final de Copa, 8.000 a unos octavos de Europa League o mete 32.000 personas en su estadio para ver al filial. Digamos que somos diferentes. Y estamos orgullosos de ello. 

En Lezama, nuestros leones ya han comenzado a trabajar. Todavía hay que recortar la plantilla y esperar al regreso de los internacionales, pero los primeros pasos de la nueva temporada ya se han dado. Toca caminar juntos hacia lo que esperemos que sea una gran campaña. Goazen Athletic!

lunes, 29 de junio de 2015

Reflexiones Nocturnas (XIX): Mantengan la calma

Por Jon Fernández (@Mur_98)

Debe doler perder un ascenso que has tenido al alcance de la mano, no solo en una, sino en dos ocasiones. Ante el Oviedo les faltó un solo gol, en la eliminatoria entre primeros de grupo, y ante el Bilbao Athletic lo tuvieron en sus manos, pero el poste y el larguero se encargaron de evitarlo. Ya en el 94', después de fallar dos claras durante el partido, los cachorros sentenciaron y fulminaron las pocas esperanzas que quedaban en el Carranza por aquel entonces. El gol lo hizo Salinas, e inmediatamente comenzaron a llover botellas sobre él y sus compañeros, que celebraban el ascenso en un córner. Ni una, ni dos, ni tres. Decenas, y una de ellas impactó en la cabeza de Unai Bilbao, que cayó al suelo.

Por fortuna, los incidentes no fueron a más y lo del central vasco quedó en un simple golpe. Gran parte de la afición gaditana aplaudió a ambos conjuntos, mostrando serenidad en un momento tan complicado para ellos. Sin embargo, el acta arbitral reflejó el lanzamiento de botellas y probablemente el club reciba alguna sanción.

Es importante saber mantener la calma cuando no te va bien, y unos cuantos de los presentes en el Ramón de Carranza no supieron hacerlo. Perdieron la calma y ahora otros tendrán que pagar por sus errores. Se dedicaron a agredir a los rivales, después de que se hubiera visto una relación magnífica entre las aficiones durante toda la eliminatoria. Le dieron la razón a Antiviolencia, tan criticada por declarar tanto la ida como la vuelta de "alto riesgo". Cafres hay en todas partes, y hoy se dejaron en evidencia los de Cádiz.

En cualquier caso, hay que destacar el buen ambiente reinante entre la mayoría de aficionados bilbainos y gaditanos, que supieron estar a la altura. Al resto, deciros, simplemente, que el fútbol y los futboleros no os queremos.

martes, 16 de junio de 2015

Reflexiones Nocturnas (XVIII): El chico de Norrköping

Por Jon Fernández (@Mur_98)

Bolivia vuelve a soñar en una Copa América. Ahora mismo, colideran el Grupo A con 4 puntos, los mismos que tiene la anfitriona Chile; y tienen pie y medio en los cuartos de final. Y lo hacen de la mano de un sueco nacido hace 31 años en Norrköping y que ha pasado en Göteborg gran parte de su vida. Él es Martin Smedberg-Dalence.

Martin Smedberg-Dalence disparando a puerta
El sueco-boliviano jugó en las categorías inferiores de su país natal, pero no llegó a debutar con la absoluta, lo que le permite jugar ahora con La Verde. De padre boliviano y madre sueca, en 2013 dejó claro que estaba dispuesto a jugar con la selección boliviana, y al año siguiente recibió su primera llamada para jugar con el combinado de, por aquel entonces, Néstor Clausen. El técnico argentino, en el único partido que dirigió a la selección boliviana, el 19 de noviembre de 2014, hizo venir a Smedberg para un amistoso ante Venezuela en La Paz. Sin embargo, no llegó a debutar. Para ello tuvo que esperar hasta hace apenas diez días, cuando disputó, de la mano del técnico Mauricio Soria, los noventa minutos de un amistoso ante Argentina en el que los bolivianos cayeron por 5-0. El resto de la historia ya la conocen: empate a cero ante México y un histórico triunfo ante Ecuador por 2-3, en el que Smedberg lideró a su equipo y anotó un golazo para lograr una victoria en Copa América 18 años después.

El mundo es un pañuelo, y el mundo del fútbol aún más. Un sueco-boliviano debuta a sus 31 años con la selección del país del que su padre es originario, meses después de que un técnico argentino que ejercía de interino y que ha entrenado, además de en Sudámerica, en Sion y Neuchâtel en Suiza; en Omán, en Kuwait y en los Emiratos Árabes Unidos; le convocara por primera vez para un amistoso ante Venezuela en el que llevaría en el pecho el escudo de un país -Bolivia- en el que idolatran a un técnico vasco que ha trabajado en medio mundo y que les llevó al Mundial de Estados Unidos en 1994. Y ahora, este chico de Norrköping hace historia en la Copa América.

martes, 9 de junio de 2015

Reflexiones Nocturnas (XVII): Ellas también juegan

Por Jon Fernández (@Mur_98)

España debuta hoy en un Mundial femenino de fútbol. Por primera vez en su historia, la Roja femenina está presente en la fase final de una Copa del Mundo, y jugará hoy, a las 22:00 hora española, ante Costa Rica su primer encuentro. Se antoja indispensable lograr una victoria en el día de hoy contra el rival más asequible del grupo para acceder a los octavos de final. Pero lo importante es que nuestras chicas están allí. Ellas también juegan.

Canadá acoge un Mundial rodeado por la polémica. Las pruebas de verificación de sexo a las que tienen que someterse las jugadoras han creado, lógicamente, una gran controversia. Como si la FIFA no tuviera suficientes líos entre manos con los casos de corrupción destapados hace un par de semanas. Imagínense a Cristiano o Messi pasando unas pruebas para demostrar que no son mujeres. Surrealista. La mayoría de las jugadoras han optado por tomárselo con humor, al menos de cara al público, aunque también ha habido alguna reacción no especialmente cordial. Además, según muchos expertos, las mencionadas pruebas carecen de un rigor científico y pueden dar lugar a errores, como puede leerse aquí. Otra magnífica gestión del equipo de Blatter.

Natalia Pablos, en un entrenamiento con la seleccion española de futbol femeninoPero la cosa no acaba ahí. El Mundial se juega, al completo, sobre fútbol artificial, siendo la primera competición FIFA, sin contar categorías inferiores, que se disputa en esa superficie. Las futbolistas interpusieron una demanda que acabaron retirando, algunas de ellas por presiones de sus propias federaciones y otras por la promesa de la FIFA de que el Mundial de 2019 se disputará en hierba natural. Alegaban que el fútbol es menos vistoso al jugarse sobre césped artificial, que el riesgo de lesiones se incrementa y, principalmente, que es una decisión sexista y que jamás se realizaría en un Mundial masculino. Imagínense, de nuevo, a Messi y Cristiano en una final de Copa del Mundo, jugando sobre hierba artificial. Surrealista. El revuelo mediático producido inmediatamente después del comunicado en el que se realizara esa propuesta alcanzaría niveles estratosféricos. Y sino, recordad todas las quejas porque España jugó en Kaunas sobre un césped en mal estado en 2011. La federación protestó entonces. Ahora guarda silencio. No es por pensar mal, pero... ¿será porque son mujeres las implicadas?

Aunque, viniendo de Blatter, ninguna decisión machista o discriminatoria debería sorprendernos, al menos, desde 2004, cuando sugirió que las futbolistas llevaran equipaciones más ceñidas para despertar el interés del público masculino en el fútbol femenino. Por suerte, este señor -ya era hora- anunció hace una semana su dimisión.

Dejando las discriminaciones a un lado, en este Mundial las chicas van a demostrar que ellas también saben jugar. España debuta, y lo hace con la esperanza de superar la fase de grupos. Aunque lo importante, como he mencionado previamente, es que están. Y eso significa que el partido va a emitirse por televisión, que importantes diarios deportivos las sacan hoy en portada y que se está hablando de ellas. Los medios de comunicación tienen un poder impresionante y el fútbol femenino al fin parece existir. Esperemos que no sea flor de un día. Hasta yo estoy escribiendo de ellas. Y digo hasta yo porque no voy a ser hipócrita: he visto muy pocos partidos de chicas en mi vida. No soy aficionado al fútbol femenino. Pero hoy sí que voy a ver el encuentro. Levantan algo de expectación, y aunque la mayoría de los españoles no sepa quién es Vero Boquete, ha llegado la hora de despertar y dar al deporte femenino la importancia que merece. Porque ellas, también juegan.

miércoles, 27 de mayo de 2015

Reflexiones Nocturnas (XVI): ¿Y por qué no?

Por Jon Fernández (@Mur_98)

Tres son los días que restan para la disputa de la final de la Copa del Rey. Athletic y Barcelona pugnarán por un título que despierta ilusión en ambas ciudades. Sin embargo, por razones bien distintas. Para los catalanes, la Copa es un título menor, pero que puede ayudar en la consecución de un triplete y un futuro sextete, ya logrado en la época de Guardiola. Para ellos, no es una Copa, es un chupito. En cambio, tras treinta temporadas de sequía -esta sería la 31ª-, la emoción que generaría un título en Bilbao sería incalculable.

Sí, es un partido de fútbol, pero es mucho más que eso. En días como este próximo sábado da igual que te guste el fútbol o no. Muchas veces he hablado ya de que este maravilloso deporte es mucho más que lo que sucede en el terreno de juego, aunque algunos no lo quieran ver así. Es más importante el movimiento social que produce que lo que ocurre en el partido en sí. Aunque el ganador se decida allí.

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Casco Viejo de Bilbao
La villa de Bilbao está vestida de gala para la ocasión. Las banderas del Athletic ocupan balcones, ventanas, fachadas y calles enteras. Andamios, ambulatorios, colegios o edificios públicos. Da igual. Es la fiesta del fútbol, elevada a su máximo exponente. Todos somos del Athletic. Todos somos el Athletic.

Y no estamos locos, no creáis. Sabemos que el Barcelona es favorito. Somos conscientes de que tienen a Messi, Suárez, Piqué, Busquets y Neymar. Y a muchos más. ¿Y que más da? ¿Y si ganamos? Hay que estar preparados por si a nuestros once aldeanos les da por dar la campanada. Por si al Maracanazo, al Centenariazo y al Mineirazo les sigue el NouCamparazo, o como queráis llamarlo. A la utopía por la épica, pasando por Bilbao. Por nuestra historia, nuestra filosofía, nuestra casta y nuestro valor. Y porque también sabemos jugar a ese deporte que inventaron los ingleses y en el que siempre gana Alemania. Peor que el Barça, sí, pero sabemos.

¿Y si sí? Hay que confiar. Y lo haremos. El sábado Bilbao será rojiblanco. Y pase lo que pase, lo seguirá siendo. Por y para siempre. Fútbol es fútbol, dijo Boskov. Cualquier cosa puede ocurrir. Barcelona, no vaya a ser que nos dé por ganar, se verá inundada por aficionados del Athletic. Aunque juguemos allí, en casa del rival, el ambiente lo llevaremos nosotros, no os quepa duda. Que somos de Bilbao, joder. Está claro. Y eso que no somos favoritos. Eso sí, a ilusión no nos gana nadie. Porque somos de un equipo especial, diferente, que eligió seguir su propio camino, el cual no cambiaremos jamás. Cantera y gente de la tierra, contra millones y millones. No es lo mismo, como me dijo un compañero, lo que pueden sentir Neymar o Gurpegui al ganar este título. Ni tan siquiera es comparable. Uno, brasileño y estrella mundial, aspira a otros reconocimientos mayores. El otro, navarro, tiene por delante el inmenso reto de levantar un trofeo con el equipo de su vida, por el que lo ha dado todo. Y abrir las vitrinas de San Mamés para hacer hueco a una nueva Copa, 31 años después. Eso también juega, también se refleja en el campo. 30 de mayo, Carlos levantando, junto a Andoni Iraola, la Copa del Rey en el Nou Camp. Imagínenselo y sueñen. Porque los sueños, a veces, se hacen realidad.

domingo, 26 de abril de 2015

Reflexiones Nocturnas (XV): El país donde los estadios de fútbol están abiertos

Por Jon Fernández (@Mur_98)

Y no solo los estadios. Todo está abierto en Suiza, país disciplinado, ordenado y puntual -de ahí su fama relojera-. He tenido la oportunidad de pasar una semana allí, conociendo su cultura, su gente y descubriendo sus maravillosos paisajes. Lógicamente, y como bien nos recuerda el refranero español, hay de todo en la viña del Señor, pero la primera conclusión que se puede sacar es que son menos pasionales y más confiados. Claro, que es lógico ser confiado en un lugar en el que solo los extranjeros rompen las reglas.

También son silenciosos y limpios, y, por lo general, tienen más dinero. Aunque eso no significa vivir mejor o más felices, porque no conocen otros aspectos como puede ser bajar al bar a ver un partido. Cosas que parecen no tener importancia alguna cuando estás en casa, pero que notas al estar fuera. No hace falta ser muy avispado para darse cuenta de que hacen menos vida social. Pensaréis, ¿y esto qué tiene que ver con el fútbol? Personalmente, creo que todo está relacionado, que es imposible separar el fútbol del resto de la vida de las personas. El fútbol es un componente de la vida de un individuo, no más. Si habéis aguantado leyendo hasta aquí, no sigáis si lo único que buscáis en este artículo es fútbol. Porque no todo en la vida es fútbol. Estoy seguro de que los que ya me conocéis seguiréis, y al resto os invito a hacerlo. Pero, repito, no busquéis mucho fútbol.

Stade de la Maladière
Aunque como esto es un blog deportivo algo de ello habrá que escribir. Visité el Stade de la Maladière, hogar del Neuchâtel Xamax, un equipo al que entrenaron Caparrós y Víctor Muñoz y donde jugaron Arizmendi y Uche, entre otros. Ahora juegan en tercera, porque los chanchullos de un checheno, de nombre Bulat Chagaev, hicieron que la SFL (Swiss Football League - Liga Suiza de Fútbol) retirara la licencia al conjunto xamaxien mediada la temporada 2011-12. Aunque esto se veía venir prácticamente desde que Chagaev comprara el club en mayo de 2011. Nombró como técnico a Bernard Challandes a un mes de finalizar la temporada, y, tras perder la final de la Copa, le echó y contrató a Sonny Anderson. Lo que pasa es que el brasileño no tenía carnet, y François Ciccolini fue oficialmente el técnico hasta que tras la segunda jornada de liga ambos fueran despedidos. Llegó Joaquín Caparrós, que tampoco duró más de mes y medio, ya que tras una acalorada discusión con Chagaev y sus armados guardaespaldas en el vestuario, decidió escapar. Víctor Muñoz fue el encargado de intentar levantar la situación de un supuesto candidato a Europa que estaba en descenso, pero las cosas no hicieron más que empeorar. No en lo deportivo, porque al finalizar la primera vuelta los neuchâtelois sumaban 26 puntos y eran cuartos; sino en lo económico. Los jugadores no cobraban y la liga suiza encontró evidencias de fraude por parte de Chagaev. Los avales que había entregado eran falsos, había falsificado documentos y cometido infinidad de irregularidades. El Xamax no jugó más. En enero de 2012 le fue retirada la licencia y tuvo que ser refundado en el quinto escalón del fútbol helvético. A día de hoy, lideran la tercera división y tienen todas las papeletas para jugar en la Challenge League (2ª) el año que viene.

Esa 2011-12 fue precisamente lo contrario a lo que es Suiza habitualmente: país civilizado y donde se cumplen las normas a rajatabla. No fue la retirada de la licencia al Neuchâtel Xamax el único incidente extradeportivo de esa temporada, ya que el Sion fue sancionado con 36 puntos.

La vida sigue en Neuchâtel, con la esperanza de volver pronto a Primera, y de algún día volver a vivir gloriosas noches europeas como en los 80 y los 90, cuando lograron vencer en la Maladière al Bayern y al Real Madrid, entre otros. Mientras trenes y autobuses pasan puntualmente por delante, el estadio xamaxien reposa tranquilo sobre un centro comercial. Y lo hace abierto.

Si a alguien esto le ha interesado y sigue leyendo, quería simplemente agradecer a todas las personas con las que me he encontrado en ese maravilloso país, especialmente a Alex; que me han intentado acercar su cultura -aunque para mí sigue siendo extraña- y que han hecho de esta última semana una magnífica experiencia. Volveré algún día, y espero que los campos de fútbol sigan estando abiertos. Ah, y compraré más chocolate.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Reflexiones Nocturnas (XIV): Una final de Copa... y mucho más

Por Jon Fernández (@Mur_98)

Después de unas merecidas vacaciones, vuelvo a escribir; y lo hago con más ganas que nunca. Durante mi ausencia han pasado muchas cosas, entre ellas, la clasificación del Athletic para una nueva final: La cuarta en seis años, la tercera en esta competición-. Y de nuevo contra el FC Barcelona, como ya sucediera en 2009 (4-1) y en 2012 (3-0). Esos recuerdos han reducido la ilusión en Bilbao. No se cree tanto en una posible victoria. 
Es cierto que el Barça es uno de los tres o cuatro mejores equipos del mundo, que está en una forma espectacular, y que buscan, incluso, el triplete. Que tienen a Messi, a Neymar y a Suárez, la mejor tripleta ofensiva del mundo. Pero tampoco tienen mucha ilusión por llevarse esta competición. El día en que se celebraron los choques de vuelta de las semifinales, había mucha expectación en los aficionados del Athletic, del Villarreal y del Espanyol. No así en los del Barça, para los que la Copa es un trofeo menor. Por supuesto que los culés son favoritos, no he vuelto para negar evidencias. Pero hay que jugar con la ilusión, hay que ganarles en algo, ya que en calidad es imposible. Al fin y al cabo, son solo noventa minutos, en los que cualquier cosa puede pasar. Estamos a un partido de sacar la Gabarra, y ya tenemos experiencia suficiente en finales como para no amedrentarnos. Claro que se puede ganar la Copa. 
Florentino, protagonista una vez más.
Al hilo de esto, como cada año, nos encontramos con la eterna discusión de la sede de la final. Todo parece indicar que se jugará en Mestalla, tras la negativa de Florentino Pérez a dejar el Bernabeú. Por más que pensemos profundamente, es muy complicado encontrarle una razón a que la sede no se fije antes de comenzar la temporada, como se hace en cualquier parte del mundo. Algún año deberíamos encontrarnos con la negativa de todos los campos con un aforo superior a 20.000 espectadores. Sería gracioso ver una final de Copa en Ipurúa o en el Coliseum.

Pero han ocurrido muchas más cosas durante mi ausencia, entre otras la creación de un nuevo deporte: El lanzamiento de bota. Además, coincidió en el tiempo con la estancia de Ansaldi en el calabozo. Conviene recordar lo que dije sobre esto al día siguiente:

“Inaudito. Increíble. Pero no en el buen sentido de estas palabras. Así puede definirse el 28 de enero de este 2015. Todo empezó mal, y acabó con jugadores en comisaría, e incluso –sí, ya sé que no es creíble-, con Arda Turan lanzándole su bota al linier. Como suena.

Desde el arranque del día se notaba que algo iba mal. Porque no es para nada normal que dos de los tipos que quieren eliminar los insultos de los campos de fútbol se llamen mutuamente “gilipollas”. Así, a palo seco. Villar y Tebas, con tantas diferencias entre ellos, parecían ya hasta iguales. Igual de inútiles. Será que los extremos se tocan. Pero, desde luego, yo aspiro a vivir en un país cuyo fútbol no lo dirijan dos tíos que se tiran los trastos a la cabeza el uno al otro. Y mucho menos que den lecciones de moral y prohíban los insultos. Quizá lo que quieren es monopolizarlos, o que recuperen su verdadero significado, ya que de tanto usarlos, están un poco descafeinados. Si lo logran, sus acusaciones serían aún más duras. Será eso.”


Luka Modric está de vuelta
Respecto a Arda, mi indignación fue a más cuando me di cuenta de que su sanción fue de una simple cartulina amarilla. El diferente trato a los equipos de arriba y los de abajo tendrá su artículo pronto, tranquilos. Porque existe, y ya se encargó de recordárnoslo Garitano. Por cierto, que el Eibar ha cambiado mucho y lleva ocho encuentros sin ganar. Lo mismo ha pasado en Chamartín, donde el Real Madrid ha sufrido humillaciones –casi le remonta un 0-2 el Schalke en el Bernabeú-, aunque habrá que ver si con la vuelta de Modric y Ramos se enderezan las cosas.

También tendrá su artículo el Almería, más concretamente su sanción, porque resulta curioso que por esa mínima cantidad de dinero se le retiren tres puntos. Si aplicamos ese criterio, algunos equipos de Primera estarían en Segunda Regional. La justicia en el fútbol es curiosa, y hay mucho que hablar sobre ella. También hemos visto a Ibrahimovic meterse con Francia, cuatro días después de ser expulsado injustamente y ver como su equipo, con 10, eliminó de la Champions al Chelsea de José Mourinho. Un Chelsea donde Cesc y Costa han dejado de brillar, mientras que algunos ex-blues (o cedidos) se están saliendo, veánse los casos de De Bruyne o Salah.

Podríamos continuar relatando acontecimientos de los últimos dos meses, pero mis compañeros seguro que os han tenido bien informados. Es un placer volver a escribir para vosotros. Espero que para vosotros lo sea el leerme. Estoy de vuelta. Y con el Athletic en la final de Copa.

miércoles, 21 de enero de 2015

Reflexiones Nocturnas (XIII): La Copa ha muerto

Por Jon Fernández (@Mur_98)

Es triste. Muy triste, más aún siendo aficionado del histórico Rey de Copas del fútbol español -aunque el Barcelona tenga ahora más trofeos-. Estos días en los que la devaluada Copa del Rey avanza rápidamente, podríamos y deberíamos haber situado sus noticias en las páginas necrológicas de los diarios. Porque la Copa es una competición muerta a día de hoy.

Tras la fase de dieciseisavos había noticias que en su título destacaban que 16 equipos de Primera pasaban de ronda. Y lo destacaban positivamente. ¿Somos tontos? Puede que sí. Si a la Copa le queda algo bonito en España, son esos equipos de Liga Adelante o Segunda B que avanzan hasta octavos, cuartos, o incluso semifinales, como el Mirandés de Pablo Infante  en 2012. Esa Copa sirvió para que un banquero alopécico y su tropa de guerreros se mostraran a España entera, quedándose a las puertas de la final. Pues bien, vayamos a la oración anterior. La de que a la Copa le queda algo bonito. Cambiemos "queda" por "quedaba" y "son" por "eran". Y voilà. Ya tenemos nuestros dieciséis Primeras. Y lo celebramos. Somos tontos.

Es fácil copiar algo que funciona. No faltan ideas. Lo que falta es voluntad para cambiar esto. No importa el espectador, no importa que los campos estén vacíos, da igual que no haya sorpresas. Lo que les interesa a los encargados de organizar esta competición es vender. Vender, vender y vender. Y vende más un clásico o un derbi madrileño, por ejemplo, que una sorpresa. Y es lógico por una parte, pero deja de serlo cuando uno se da cuenta de la verdadera razón. Importan más los chinos que los de aquí. Eso es así. Porque lo que habría que hacer para resucitar la Copa está claro. El ejemplo a seguir, la Coupe de France. O la FA Cup, da igual. Simplemente copiar el formato de una de ellas. Eso sí, si no hay voluntad, es imposible.

El fútbol español tiene el problema de estar dirigido por hombres que buscan hacer negocio, por no decir ineptos. Es tan fácil como permitir participar a muchos más equipos de divisiones inferiores -incluso todos, por qué no-; establecer que las eliminatorias se disputen a partido único, a ser posible en el campo del pequeño y hacer sorteos puros y ronda a ronda. Nada de saber el cuadro desde dieciseisavos.

Pero esto no deja de ser la ilusión de cuatro locos que amamos el fútbol, porque lo que vende, y bien lo saben nuestros dirigentes, son los grandes. Da igual el aficionado de un club pequeño que sueña con llegar lejos en esta competición. Esos equipos de barrio que darían emoción. Ojalá algún día veamos algo así en España. Mientras, tengamos sana envidia del resto. Yo esperaré ese día pacientemente, sin saber siquiera si llegará. Ojalá.

jueves, 8 de enero de 2015

Reflexiones Nocturnas (XII): Gerrard, you´ll never walk alone

Por Jon Fernández (@Mur_98)

Comenzó fuerte este año 2015. El primer bombazo llegó el día dos, pronto por la mañana, aunque desde el día de Año Nuevo ya lo veíamos venir. Steven Gerrard abandonará el Liverpool a final de temporada. Una leyenda del club y del fútbol, idólo de masas.

El capitán, que ya anunció su retirada de la selección inglesa tras el Mundial de Brasil, dice adiós al equipo en el que ha pasado toda su carrera profesional. Se irá, eso sí, sin haber levantado la Premier, cosa que le recordarán los rivales siempre. Además, el año pasado, la tuvo prácticamente en sus manos, pero su resbalón lo truncó todo. Seguro que no lo olvidará. Eso sí, en 2005, levantó la Champions en una de las finales más espectaculares de la historia.


Gerrard con la Champions
Gerrard se marchará a la Mayor League Soccer americana, una liga que va creciendo. Personalmente, estoy convencido de que veré a Estados Unidos ganar un Mundial de fútbol, de lo que ellos llaman soccer. Pero ya habrá tiempo de hablar de ello en otro artículo, aquí toca hablar de Stevie G.

Él es, sin duda, uno de mis jugadores favoritos, junto a Andrea Pirlo. Esa generación, en la que también lucen nombres como Xavi, Lampard, Puyol y otros muchos, la primera a la que yo he visto jugar al máximo nivel, va llegando a su fin. Ya no son lo que fueron.

Yo soy aficionado del Liverpool, y Gerrard es uno de los futbolistas que más han influido en ello. Aquellos maravillosos días en los que había un partido de Premier en abierto fueron claves para que me enamorase de la mejor liga del mundo y del club de Anfield. Pero la historia de amor se acaba ya, o al menos se detiene por unos años, ya que es probable que Stevie vuelva, como entrenador, director deportivo o con alguna otra función.

Mi capitán, y el de toda la familia del Liverpool, el “captain fantastic”, se marcha. Pero sabe que nunca caminará solo, porque Anfield y él se juraron amor eterno. Esto será simplemente una pausa. Y mientras esté fuera será apoyado por todos. Stevie, you´ll never walk alone.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Reflexiones Nocturnas (XI): Shelvey, Demba Ba y un agradecimiento a todos

Por Jon Fernández (@Mur_98)

El año 2014 toca a su fin. Ese que empezó con dos horribles pases de Shelvey y que acabó con algo muy parecido, un gol en propia del bueno de Jonjo. Podemosúltimo ha e la cprimerón Especialmenteha sido el año de Shelvey, y, probablemente, estemos en lo correcto. Se cerró el círculo, se cerró el año.

Por poner un ejemplo de lo contrario, fijémonos en Demba Ba. Uno de los hombres más decisivos del 2014 pese a no jugar mucho. Eliminó de la Champions al PSG con un gol en los últimos minutos, y aprovechó el resbalón de Gerrard para quitarle la que habría sido la primera Premier del Liverpool y ponérsela en bandeja al Manchester City. También ha sido determinante Godín, con tres goles importantísimos, aunque uno acabó eclipsado por Sergio Ramos. El uruguayo hizo que el Atlético levantara la Liga en el Camp Nou y que Uruguay pasase a octavos de final eliminando a Italia. Sin embargo, le sobró el descuento en Lisboa para haber brindado a su equipo la que hubiera sido su primera Champions.

2014 ha sido un año con Mundial. Götze se convirtió en el Iniesta de Alemania al anotar el tanto definitivo en la prórroga -y ya van tres Campeonatos del Mundo consecutivos decidiéndose en 120 minutos o más- y Löw completó así la transformación del fútbol germano. Ahora el tiki-taken está de moda, y en la Bundesliga Pep y su Bayern no encuentran rival. Sin embargo, en la Champions, el Real Madrid "de los atletas" les endosó un doloroso 0-4. Más humillante aún fue el 1-7 de la Mannschaft a la anfitriona Brasil, que vio truncada su sueño de ser campeona en casa. El Belo Horizontazo sucedió al Maracanazo 64 años más tarde.

Del papel de España mejor no hablar. La por aquel entonces vigente campeona hizo el ridículo, y el 1-5 de Holanda confirmó la jubilación de la mejor generación de la historia del fútbol español. Pero de todas estas cosas ya se habla en otro artículo, en el que estarán mis 10 mejores momentos futbolísticos de este 2014.

También ha sido el año del Eibar, de la vuelta de Athletic, Liverpool y Roma a Champions, del Manchester City, de la Juve, de Cruzeiro, de Racing -el de Argentina, el de Santander sigue con problemas-, de la selección costarricense, del Southampton, del West Ham, de Ayoze Pérez y de muchos ot2ros.

Sin embargo, muchos otros no han triunfado en 2014, como la selección inglesa, Fernando Torres -que, por cierto, vuelve al Atleti en busca de su resurrección-, Mario Balotelli, el Manchester United de Moyes, e incluso el Barcelona. Se aceptan más sugerencias, tanto de gente que lo ha hecho bien como mal.

Pero 2014, y ya voy a lo más personal, ha sido el año de InfoDeporte. Quiero dar las gracias a todos los que han hecho posible que yo esté ahora mismo redactando este artículo, desde el último hasta el primero. Especialmente a Iñigo Agiriano, fiel compañero de podcasts; Xabier López, Jon Ander Alart, Aitor Sánchez-Rey, David Moreno, Miguel Ángel, Nizar, Andrés, Gorka Aguirrezabal, Mikel López, Pablo Fuste, Nemo, Iñaki Aspizua, Manuel, Adrián, Jason, Iñaki, Antonio, Borja, David, Dani, Denis, Xatin, Ian, Javier Lucas, Javier Marín, Joan, José Manuel, Julián, Marc, Marco, Miguel Marín, Miguel Alonso, Óscar, Sergio, Neila, Daniela Sicard, Gabriel García, Daniel Llamas, Gerard, Gonzalo López, Samuel, Naza,... De verdad, siento mucho que haya gente que se me haya olvidado, pero mi saturada mente no da para más.


Pues eso, desearos un feliz 2015 a Shelvey y a todos vosotros y que disfrutemos del deporte el año que viene. Yo seguiré aquí para contároslo. Feliz año nuevo.

martes, 23 de diciembre de 2014

Reflexiones Nocturnas (X): Un loco muy cuerdo

Por Jon Fernández (@Mur_98)

El título, tantas veces repetido, era necesario para que ya sepáis de quién estoy hablando sin haber dicho su nombre. Efectivamente, hoy toca hablar de Bielsa. Un técnico de diez para esta décima reflexión.

En lo que a mí se refiere, no es un entrenador que siempre me haya gustado. Lo prejuzgué. Cuando en las elecciones del Athletic se votó entrenador y no presidente, yo quería que ganasen Macua y Caparrós. Mis primeros años como aficionado de verdad no fueron fáciles. Y tras casi bajar a segunda, el utrerano llevó al club a una final de Copa y a la sexta plaza en liga, ambos logros con premio en forma de Europa League. Y le tenía -y le sigo teniendo- mucho aprecio. Me acogí al refrán que reza "más vale malo conocido que bueno por conocer", aunque Jokin no era malo.

Tampoco era malo, y sí bueno por conocer, Marcelo Bielsa. El técnico que más ha cambiado mi manera de pensar respecto al fútbol. Del resultadismo al querer ver buen fútbol por parte de tu equipo. Sus comienzos en Bilbao no fueron para nada fáciles, pero en cuánto dio con la tecla, el Athletic mostró un nivel alto. La primera gran actuación llegó en noviembre de 2011, en un choque bajó la lluvia en el viejo San Mamés ante el por aquel entonces mejor equipo del mundo, el Barça de Pep. El propio Guardiola declaró totalmente afónico tras el encuentro que este había sido el partido más intenso en el que había participado jamás.

Sin embargo, el punto culminante fue Old Trafford. Allí, con un juego muy intenso de nuevo, el Athletic propinó un baño al Manchester United de Sir Alex Ferguson. La segunda parte de los leones fue un escándalo. Sin duda, el mejor partido que he visto yo hacer al Athletic en mi vida. Y esto se produjo gracias a Bielsa, al igual que la vuelta de la eliminatoria en San Mamés, y las victorias ante Schalke 04 y Sporting de Portugal en las rondas posteriores. Antes, se había avanzado tanto en la Copa del Rey, que el Athletic llegó a jugar dos finales en ese 2012. Ahí apareció otra de las características de Marcelo, a juzgar por cada uno: La falta de rotaciones. Los futbolistas llegaron exhaustos -y, además, nerviosos- y perdieron ambas finales. La de la Europa League, ante el Atlético del Cholo y Falcao, y la de la Copa, ante el todopoderoso Barça de Guardiola. Dos finales, pero no logró sacar la Gabarra, lo que le habría situado en un lugar privilegiado. Sin embargo, su huella en Bilbao perdura, tanto fuera como dentro del campo. Muchos de los mecanismos adquiridos por los jugadores con Marcelo siguen poniéndose en práctica con Valverde. Su segunda temporada no vale la pena analizarla, ya que influyeron en ella muchos factores negativos propiciados por un aciago verano.

Lo que se le achaca a Bielsa es el no haber cosechado títulos fuera de Argentina, donde logró un campeonato de Primera División con Newell´s y un Clausura con Vélez. Además, se hizo con el oro dirigiendo la selección olímpica argentina en Atenas 2004. Sin embargo, Bielsa es un tío que cumple con el famoso eslogan que reza "donde va, triunfa". El técnico argentino es querido en Newell´s, en Vélez, en el Atlas, en el Athletic, y, ahora en Marsella, sin olvidarnos de que también entrenó a la selección de su país, por donde pasó con más pena que gloria; y a la de Chile, a la que transformó en un combinado competitivo y lo clasificó para los octavos de un Mundial. Esto no es un título, pero tiene tanto o más mérito que ganar la Champions con la mejor plantilla del planeta. Al menos para mí.

Su fútbol es intenso, sobre todo intenso. Muy intenso. Y rápido. Asociativo y al mismo tiempo bastante vertical. Y para defender, marcas individuales. Cada uno emparejado con un rival, y el que lo haga mal, es por su falta de responsabilidad. Bielsa ha muerto, muere y morirá con sus ideas. Es un técnico obsesionado con alcanzar la perfección, como se puede ver aquí. Ahora mismo, es adorado en Marsella, donde ha coronado al Olympique como campeón de Otoño, por delante del mismísimo PSG, al que distancia en tres puntos. Nadie imaginaba que esto pudiera ocurrir. Bielsa, sí.

Lo que está claro es que Bielsa es especial, y que gana adeptos y detractores allá por donde va. Unos le tachan de perdedor, otros dicen que es el mejor del mundo. Yo pertenezco a este segundo grupo. Marcelo es un técnico capaz de hacer maravillas con plantillas inferiores a las de los rivales. Y, gracias a él, pienso que en el fútbol no solo importa el resultado. Es un entrenador diferente que aporta al fútbol otro punto de vista, prácticamente opuesto. Y yo lo comparto. Concluiría con un "Gracias Marcelo, por estar tan loco"; pero, según él mismo, "un hombre con ideas nuevas es un loco hasta que sus ideas triunfan." Y en mí han triunfado, así que para mí Marcelo ya no es un loco. Por lo tanto, simplemente diré: Gracias Marcelo, por ser el mejor entrenador del mundo.

martes, 2 de diciembre de 2014

Reflexiones Nocturnas (IX): Hay otro fútbol

Por Jon Fernández (@Mur_98)

Unos lo llaman señorío. Otros, valors. Pero en esta vida, lo que cuenta son los hechos. Y precisamente en eso, el Athletic Club ha dado una lección al resto. Una lección de solidaridad y empatía.

Lo malo de todo esto es que haya sucedido porque unos delincuentes -cosa de la que andamos sobrados en este país- asaltaron las oficinas del Alcoyano para llevarse gran parte de la recaudación del Alcoyano-Athletic, además de elementos informáticos, tales como ordenadores. Precisamente este encuentro de Copa del Rey es, en cuánto a ingresos y asistencia se refiere, el más importante del año para el club alicantino, que juega en Segunda B. 

Pocos entendieron que, tras el sorteo, los futbolistas del Alcoyano celebraran el emparejamiento con el conjunto vasco. Los medios de comunicación estatales se mostraban sorprendidos, mientras que les resultaba absolutamente normal -y la verdad es que lo es- la felicidad de Cornellá y Huesca, rivales de Real Madrid y Barcelona respectivamente. Yo no sé cuántas veces tendré que deciros que el Athletic es más que fútbol. Y, por si fuera poco, los leones han sido históricamente -y para mí lo siguen siendo- los Reyes de Copas del fútbol español, con 24 entorchados. Es cierto que hace más de 30 años que ese número no crece y que el Barça lo ha superado, pero la relación de este club con la Copa es especial.

Y cuando digo que el Athletic es más que fútbol, me refiero a acontecimientos como este. 15.000 euros de la recaudación del partido de vuelta, a disputarse en San Mamés, irán a parar a las arcas del Alcoyano. Un gesto precioso, sin duda; pero que comenzó, y su mérito hay que darle, con la aportación de Rosa Araneta Azurmendi, aficionada del conjunto bilbaino. Una cantidad indeterminada de dinero que aportó de buena fe. A partir de ese momento, muchos hinchas del Athletic se mostraron interesados en aportar lo que cada uno pudiera. Por twitter, solicitaron un número de cuenta al Alcoyano para poder realizar ingresos. Y, de pronto, a alguien se le ocurrió que el propio club podría hacerse cargo y entregar los 15.000 euros robados. Dicho y hecho. El Athletic le dará esa cuantía al Alcoyano.

Esto, señores, también es fútbol. Para un club que está jugando Liga de Campeones, esa cantidad supone muy poco. Sin embargo, al Alcoyano ese dinero le viene muy bien. Yo creo en este fútbol. Quiero creer que esto es más importante que lo que sucedió el otro día en el Calderón. 

A raíz de todo esto, cada aficionado del Athletic será ahora un poco más del Alcoyano, y viceversa. Aficiones hermanadas, ovaciones a los rivales cuando abandonan el campo y respeto. Este otro fútbol también es posible. Gracias, Athletic, por gestos como este que ennoblecen tu nombre.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Reflexiones Nocturnas (VIII): ¿No queremos violencia en los campos de fútbol?

Por Jon Fernández (@Mur_98)

Vergonzoso. Lamentable. Horrible. Así, y de otras muchas maneras más, podríamos definir lo sucedido hoy en los aledaños del Vicente Calderón. Un día negro para el fútbol español. Sin embargo, lo más negativo es que no es la primera vez que ocurre esto. Y probablemente, si no se toman las medidas adecuadas, volverá a suceder. Eso sí que sería triste.

Lo de hoy, al fin y al cabo, no es tan triste. ¿Por qué? Pues porque un grupo de radicales formado por miembros del 'Frente Atlético', de 'Riazor Blues', de 'Alkor Hooligans' y de los 'Bukaneros', había quedado para pegarse con la excusa de un partido de fútbol. De esos grupos son los detenidos por la Policía, siendo, obviamente, los más numerosos los ultras de Atlético y Deportivo. Entre todos estos cafres estaba Jimmy, el fallecido. Él, miembro de 'Riazor Blues', ya sabía a lo que venía y a qué se arriesgaba. Y estaba claro que algún día algo así iba a pasar.

También está claro que de agredir a matar, a asesinar, hay un paso bastante grande, pero inmersos en una pelea con navajas, bates de béisbol y otros muchos objetos más. el paso se acorta. Aunque hay que tener mucha sangre fría para arrojar a un herido a un río. Para rematar a alguien. Para acabar con él. En cuanto a esto, espero que la justicia actúe consecuentemente y que el asesino acabe entre rejas.

Pique sí, pero sano. Es posible.
Sin embargo, por triste que esto parezca, como ya he dicho antes, más lo es aún que no sea la primera vez. Y que no sea la primera vez del 'Frente Atlético', el grupo de ultras que pasea a sus anchas por el Vicente Calderón junto a sus banderas franquistas, mientras Barcelona y Real Madrid sí han hecho el esfuerzo de echar del estadio a sus grupos radicales. Hace 16 años, Aitor Zabaleta, este sí, un seguidor pacífico de la Real Sociedad, fue asesinado en los aledaños del Calderón por un miembro del 'Frente Atlético'. Y no se hizo nada, salvo encarcelar -menos mal- al asesino. Pues bien, aquí está la consecuencia.

Ahora es cuando toca decir que esto no tiene relación con el fútbol. Pero señores, no se escondan. Por favor. Yo no quiero pasar miedo al ir a un campo de fútbol. Que quede claro. Y esta gentuza está permitida, ciñéndonos al caso de hoy, por el Atlético de Madrid. Y por la RFEF y la LFP, claro. Porque los del 'Frente Atlético' ya son conocidos. Aparte de asesinar a Aitor Zabaleta, siguieron riéndose de él. Al igual que se mofan de Antonio Puerta, Juanito y muchos más. Y luego sale Cerezo diciendo que lo ocurrido ha sido "un accidente" y Gil declara que él no es quién para prohibir la entrada al 'Frente Atlético'. Encima, se ríen de nosotros. No los ultras, sino los directivos. Pues si no pueden echar a sus propios ultras, que se vayan ellos.

Si esto hubiera sucedido en un encuentro UEFA (tanto lo del asesinato como los cánticos hacia Puerta y compañía), estaría convencido de que se les cerraría el campo. Por ejemplo, porque al CSKA, por los insultos racistas y el lanzamiento de bengalas de sus ultras, se le ordenó jugar tres encuentros a puerta cerrada. Pero esto es España, y aquí cualquier cosa es posible. No se suspendió la jornada, ni siquiera el propio partido entre Atleti y Depor. Aun así, confío en que la Comisión Antiviolencia que se reunirá mañana cierre el Calderón. Llamadme iluso si queréis, pero lo que de verdad pienso es que en cada choque con insultos hacia Puerta, Juanito o cualquier otro fallecido, se debería clausurar el estadio. Pero si hasta los árbitros pasan de apuntar esos sucesos en el acta, las cosas se complican. Y pasar pasan, eso está claro, porque en más de una ocasión se ha visto a jugadores de más de un equipo pidiéndole al colegiado que denunciara en su acta esos hechos. Y también es obvio que no son cuatro, como se alega muchas veces. No son cuatro los que cantan "Ea, ea, ea, Puerta se marea". No son cuatro las banderas franquistas. No cuela.

Basta ya de violencia relacionada con el fútbol, fuera los ultras agresivos. Al campo se va a animar a tu equipo. Y el que no sepa hacer eso, que coma pipas y se esté sentado. Porque es mejor un estadio mudo que uno plagado de sinvergüenzas.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Reflexiones Nocturnas (VII): Carta de amor al fútbol

Por Jon Fernández (@Mur_98)

Es indescriptible lo que siento por ti. Eres quien me alegra las insoportables tardes de domingo, o las noches de los martes en las que parece que la semana no acabará jamás. Nadie más lo logra, solo tú. Por eso eres tan especial.

La primera vez que te vi, no llamaste mucho mi atención. Pero progresivamente me fuiste gustando más y más, hasta llegar a un punto en el que me costaría mucho vivir sin ti. A tu vera el corazón se me acelera. Cada instante, cada minuto a tu lado es un regalo de la vida. Me animas cuando estoy mal, cuando más lo necesito.


Me gustaría conocerte más a fondo, saber más de ti. Lo intentaré, no lo dudes. Pero también sé que será complicado, porque como prácticamente todo en la vida, eres complejo. Aunque trataré de entenderte y descubrirte, como llevo haciendo un tiempo -mucho o poco, eso es relativo-.

Quiero que sepas que eres hermoso, difícilmente superable. Tu belleza estética, invisible para la mayoría de los mortales, me hace disfrutar cada día al verte. Te observo detenidamente y quedo admirado por tu inmensa hermosura. Una y otra vez. Soy capaz de estar tardes enteras con mi completa atención puesta en ti, mirando el móvil en repetidas ocasiones en busca de tus novedades, y de soñar contigo cuando se pone el sol y llega la hora de descansar.

A veces hay que disimular un poco, decir que no me importas tanto, pero en realidad sí lo haces. Eres la razón por la que cada día me levanto con alegría, logras que no me importe madrugar. Y seguramente no sea yo el único en esta situación. Consigues también ponerme nervioso en ocasiones, ya que, como he dicho previamente, las emociones se multiplican cuando comparto contigo mi tiempo. Provocas sensaciones inimaginables y difíciles de experimentar de alguna otra manera. Porque eres especial.

En definitiva, que te escribo esta carta para agradecerte todo lo que, sin saberlo, haces por mí, que no es poco. Son tantos los momentos pensando en ti, que no todos tienen cabida en este escrito. Aunque, en realidad, con tres palabras hubiera bastado para expresarme: Te amo, fútbol.

viernes, 17 de octubre de 2014

Reflexiones Nocturnas (VI): Defendamos el fútbol

Por Jon Fernández (@Mur_98)

Estimados lectores:

Me veo en la obligación de anunciarles que, la próxima semana, ustedes serán avasallados por los medios de comunicación. Les llegará información del clásico desde los rincones más recónditos que puedan imaginar. Los siete días previos y los siete posteriores serán un auténtico infierno para todos los que somos aficionados de otros equipos que no responden a los nombres de Real Madrid o Fútbol Club Barcelona. Será terrible, por lo que toca estar preparados y en guardia.

En primer lugar, les recomiendo que no compren la prensa deportiva. No merecerá la pena ni pararse en los escaparates de los quioscos a ver las portadas, como hago yo todas las mañanas. En sus líneas, los diarios madridistas y culés -no hace falta que les diga nombres, ustedes ya los conocen- intentarán implicarnos en lo que llamarán "el partido del siglo". Una vez más, y ya van veinte o treinta "partidos del siglo" en la última década. No importa que Alemania le meta siete a Brasil, que España se proclame campeona del mundo o que Plasencia y Club Deportivo Badajoz empaten a cero. "El partido del siglo" ha de ser un clásico.

Leverkusen y Schalke jugarán a la vez que Madrid y Barça
A la hora de comer, programas como Jugones o Deportes Cuatro tratarán de enseñarnos el peinado que lucirá Cristiano Ronaldo durante el clásico, nos mostrarán "los mejores goles de los Madrid-Barça" -casualmente todos serán de la última década- y sortearán un par de entradas para estar en un palco VIP del Santiago Bernabeú. Si les da tiempo, leerán el resto de partidos de la jornada y nos enseñarán diez segundos de la rueda de prensa del Cholo Simeone. Por lo tanto, tampoco les recomiendo ver estos programas, y me veo obligado a ofrecerles la alternativa de toda la vida: El telediario. Eso sí, quitadlo antes de que llegue la sección de deportes. Por si acaso.

Evitados los riesgos de la prensa y de la televisión, que son los más peligrosos, seguimos sin poder estar tranquilos. La radio e internet también nos acosarán. Durante estas fatídicas semanas, predicaremos el más vale prevenir que curar. Por lo tanto, recomendamos no escuchar nada que tenga que ver mínimamente con el deporte. Porque ya sabemos de que tratará ese mínimo.

Por último, y no por ello menos importante, existe el peligro de las redes sociales e internet. Por supuesto, no deben abrir ningún enlace con información sospechosa, y aun así estaremos asumiendo riesgos. Esperemos sobrevivir a lo inevitable, es decir, a leer 140 caracteres de algún conocido que haya contraído esta enfermedad que estamos tratando de evitar a toda costa, y que, dentro de 15 días todos estemos sanos y salvos.

Aquí acaba esta carta para la reflexión. Quizá haya exagerado. O no, quien sabe. Agradecería que la gente contraria a lo defendido en este artículo me dijera qué cosas de las que yo expongo son mentira. Creo que ninguna. Y no deja de ser un mero partido de fútbol. Pero es un encuentro que vende mucho, demasiado. Es la pescadilla que se muerde la cola. Los medios de comunicación ofrecen información sobre el clásico. La gente la recibe gustosamente y se engancha. Entonces, se ofrece más información. Y la gente se engancha más. Y así, hasta que paremos esto.

Basta ya de tanto clásico. Lo que deberíamos hacer los aficionados de los demás equipos es boicotearlo. No verlo. Ni el partido ni todo lo que lo rodea. Yo tuve un profesor que defendía esta idea. En la porra que hacíamos, puso un 0-0 y me dijo que esperaba que fuera un encuentro aburrido. Y que no lo iba a ver. Hagamos todos lo mismo. Quizá entonces se nos tenga mínimamente en cuenta. Pero mientras no tomemos medidas, no pasará nada. Somos cómplices. Damos motivos para que esto siga así. Cambiemos esto. Defendamos el fútbol y no veamos el clásico. Por el bien de todos.