viernes, 4 de julio de 2014

Primera experiencia para Bosnia

Por Miguel Ángel Martín (@AdictoFutbolES)

La meta principal para un país modesto como Bosnia era pasar a la siguiente ronda. Sabíamos que esto iba a ser bastante difícil debido a la gran competitividad en su grupo. Las aspiraciones de Bosnia estaban en conseguir los tres puntos frente a Nigeria. Las expectativas creadas por los bosnios eran enormes aunque sin excesiva euforia, ya que era una de las selecciones menos experimentadas en este Mundial, de hecho nunca había ganado a un grande.

La gente creía que Bosnia iba a pasar de grupo, pero si hubiesen pasado se pensarían que era posible ganar en octavos, y así sucesivamente.

Finalmente Bosnia fue eliminada en fase de grupos tras una discutida actuación arbitral en el partido decisivo ante Nigeria y su polémica celebración con los Águilas Verdes. Pese a eso, los bosnios disfrutaron de su primera experiencia mundialista.

Los bosnios celebrando un gol
Empezaron mal, con un gol en propia puerta de Kolasinac, aunque finalmente dejaron un buen sabor de boca y desplegaron un buen fútbol ante la albiceleste. Ante Nigeria, merecieron más y perdieron tras ser anulado un gol a la estrella, Edin Dzeko, creando polémica en el país balcánico. Se ganó fácil a Irán, en un partido intrascendente para ellos, pero que dio su primera victoria al país en un Mundial.

Tácticamente, los jugadores más relevantes en el conjunto bosnio, no dieron su máximo esplendor. Miralem Pjanic, no pudo relucir en un equipo que solo lucía en las contras y solo tocaba a gusto en los bajones físicos de sus rivales. Edin Dzeko no pudo hacer mucho, estaba solo arriba y cuando recibía algún que otro balón, solo podía pararse, darse la vuelta y oxigenar para el todocampista Pjanic. Lulic fue uno de los mejores jugadores de la selección; vertical, ofensivo, un puñal por la banda. Incluso llegó a jugar como carrilero izquierdo en momentos decisivos. Todos estos grandes nombres son futbolistas que han ofrecido un gran nivel por separado actuando en sus correspondientes clubs, pero que en la selección no han dado un máximo. Esto causó que emergiera la gran sensación del conjunto balcánico, Besic. Jugó de medio-defensivo y de contención, siempre cubriendo las espaldas al mago Pjanic, motivo para ser interés de clubs de media Europa.

Deseamos que el conjunto bosnio esté en el Mundial de Rusia, con unas condiciones climáticas mucho más normales y acostumbradas a un juego más frío e inglés y menos moderno. Constante peligro pero poco toque.

jueves, 3 de julio de 2014

Bélgica pasa pese al partidazo de Howard

Por Jon Fernández (@Mur_98)

Ante el que probablemente sea el Mundial más igualado de la historia, todos esperábamos una quinta prórroga en la noche de hoy. Y llegó. De nuevo, 120 minutos de fútbol. A decir verdad, los primeros noventa no serán recordados por mucha gente, pero sí lo serán los 30 últimos. El tiempo extra volvió a traernos fútbol de verdad. Lo que los puristas llaman “fútbol mal jugado”, pero que tan emocionante y épico resulta. El colgar balones a la olla. Costumbres que se están perdiendo.

En cualquier caso, Bélgica llegaba con una trayectoria impoluta en lo que llevábamos de Copa del Mundo, pero sin demostrar todo lo que se esperaba de ella. Como otras tantas selecciones. Estamos en el Mundial de la igualdad, y eso volvió a suceder en la noche de Salvador de Bahía. Estados Unidos afrontaba el choque con ilusión y esperanza, representando a un país donde el soccer cada vez tiene más adeptos.

En la primera parte, el juego se basó en rachas. Tanto para un lado como para el otro, intercalando largos espacios de tiempo en los que no ocurría absolutamente nada. Hazard no apareció mucho, y Witsel y Fellaini no andaban finos en el centro del campo. Así se llegó al descanso, con empate a cero en el luminoso.

Tras el entretiempo, Bélgica fue mejor. Los de Wilmots dominaron el encuentro con un Hazard más participativo y un muy buen Kevin De Bruyne. Origi, que había entrado en el once en lugar del habitual, Romelu Lukaku, también se mostraba asociativo y jugaba muy bien de espaldas. Y entonces apareció Howard. Una y otra vez. El arquero del Everton parecía imbatible. Sin embargo, no lograron anotar, y de vez en cuando Estados Unidos inquietaba a Courtois.

Kevin de Bruyne celebrando su gol
Sin embargo, en el minuto 91, Bélgica quedó paralizada del susto por un momento. El recién entrado Wondolowski estaba solo ante Courtois, pero su remate, tras golpear mal el cuero, se marchó arriba. Los de Klinsmann la habían tenido, pero la oportunidad se había escapado. Tocaba pensar en la prórroga.

Entró Lukaku por Origi, y nada más empezar el tiempo extra, el delantero que ha militado en el Everton esta campaña asistió a Kevin de Bruyne para que este lograra el tanto más importante de su carrera. Los americanos estaban físicamente muertos, por lo que Lukaku continuó haciendo estragos en la defensa estadounidense. Él mismo hizo el 2-0 poco antes de finalizar el primer tiempo de la prórroga. El resultado parecía definitivo, pero no fue así.

Nada más arrancar la segunda parte, el jóven Julian Green hizo el 2-1 al rematar en semifallo en la frontal del área pequeña un balón aéreo. A Bélgica le entró entonces el miedo, y a Estados Unidos le aparecieron las fuerzas milagrosamente. La épica del fútbol. Con un Bradley inmenso, los americanos estuvieron cerca de lograr el empate en varias ocasiones, la más clara una de Dempsey, pero finalmente no lo lograron y se marcharon a casa en octavos de final.

Mientras, Bélgica se medirá a Argentina en cuartos, en un duelo entre dos selecciones que, en principio, pueden hacer más de lo demostrado hasta el día de hoy.

Otra que pasa con suerte

Por Jon Fernández (@Mur_98)

En lo que llevamos de octavos de final -siete partidos de ocho-, tan solo hemos visto a un equipo claramente superior. Fue la Colombia de Pekerman, la escuadra que viene realizando el mejor fútbol del que estamos podiendo disfrutar en Brasil, aunque parezca mentira. Brasil, Holanda, Costa Rica, Francia, Alemania y ahora Argentina han logrado el pase, pero todos ellos con sufrimiento. En cualquier caso, pese a que algunos fueron inferiores a sus rivales, los favoritos, es decir, brasileños, holandeses, franceses, alemanes y argentinos, acabaron pasando. Ninguna selección ha dado la sorpresa en esta fase, aunque se pueden ir todas con la cabeza bien alta.

En este caso, Argentina volvió a no cuajar una actuación acorde a la calidad de sus futbolistas, como sucedió ante Bosnia o Irán. Sí disputaron un partido correcto ante Nigeria, pero ante una Suiza bien plantada, los de Sabella no acabaron de convencer. Para suplir al Kun Agüero, lesionado para la cita de esta tarde y seguramente para el próximo choque, el de cuartos, también, salió de inicio Ezequiel Lavezzi. Mientras, Suiza no realizó tampoco excesivas variaciones. Para la punta del ataque Hitzfeld eligió a Josip Drmic y dejó en el banquillo al jugador de la Real Sociedad Haris Seferovic. En el eje de la zaga formaron Schär y Djorou, mientras que para el centro del campo apostó por Inler y Behrami dejando en el banco a Dzemaili.

En lo que se refiere a la primera parte, no ocurrió mucho. La defensa argentina no se mostraba muy segura, y en una de estas, Drmic se plantó prácticamente solo ante Romero, que incomprensiblemente no salió para llegar a un balón que habría alcanzado con facilidad. Sin embargo, el punta del Bayer Leverkusen intentó una vaselina que fue a parar a las manos del arquero del Mónaco. Argentina también dispuso de alguna ocasión, pero Benaglio apenas se vio inquietado, por lo que al descanso se llegó con empate a cero.

Di Maria y Messi
En la segunda parte los albicelestes mejoraron, pero Suiza aguantó. Benaglio realizó un par de intervenciones de mérito, pero tampoco se vio ni mucho menos asediado. Rodrigo Palacio entró sustituyendo a Lavezzi, y Seferovic a Drmic. El de la Real se mostró bastante activo jugando de espaldas. Sin embargo, no hubo goles, y el choque se marchaba a la prórroga.

En el tiempo extra, con ambos equipos muy cansados, el partido se fue rompiendo. Suiza y Argentina dispusieron de un par de ocasiones, pero no fue hasta el minuto 118 cuando llegó el gol. Lo hizo Ángel Di María tras una gran jugada del de siempre. Apareció Leo Messi para dar el triunfo a Argentina y servirle el tanto al fideo para que este rematara ante Benaglio.

Los de Hitzfeld no se rindieron, y tuvieron a pocos centímetros el empate. Primero fue una chilena que intentó el arquero Benaglio, y segundos más tarde, llegó un remate de Dzemaili al poste. El palo rechazó el balón hacia el jugador, para impactar en él y marcharse fuera por muy poco. De diez hubieran entrado nueve. Incluso con el añadido cumplido, Shaqiri dispuso de una falta en la frontal, pero su disparo se estrelló en la barrera y el encuentro acabó.

Argentina avanza, como el resto de “favoritas”, con muchos problemas y tras un partido regular. Su defensa no da mucha seguridad, y los delanteros no combinan como se espera de ellos. Tienen que mejorar para cuartos, donde se enfrentarán o bien a Bélgica o bien a Estados Unidos. Por su parte, Suiza se va de la Copa del Mundo con la cabeza bien alta y habiendo aguantado a la albiceleste durante 118 minutos.

miércoles, 2 de julio de 2014

D10S, el Papa y el Ángel

Por José Luis Herrero (@EmpateA1)

Ha comenzado el verdadero Mundial. A suerte o verdad. En Buenos Aires, una ciudad paralizada, ansiosa, eufórica, oculta tras el celeste y blanco de camisetas y banderas. Pero en Sao Paulo, argentinos y suizos se juegan el pase a cuartos de final de Brasil 2014. Lavezzi fue confirmado en lugar del lesionado Kun Agüero. Pero ya no hay tiempo de especulaciones previas. El balón comienza a rodar.

Suiza espera, se agrupa y sale con velocidad. Argentina tiene la posesión del esférico pero sin lastimar. Messí aún no aparece y ya van 9 minutos del primer tiempo. Las tribunas del Arena Corinthians son una disputa aparte entre los argentinos y los brasileños que alientan a Suiza. Un espectáculo en sí mismo.

Shaqiri se va haciendo dueño del mediocampo y recién a los 12´ llega el primer ataque albiceleste con Lionel Messi pateando desde la izquierda, pero un control sencillo del arquero Benaglio desbarata la jugada. Por la banda izquierda prevalece Di María como abanderado. Los ataques aún son tibios intentos. Las faltas suizas se multiplican en el centro del campo. El árbitro no está siendo duro con las amarillas y el juego fuerte de los europeos. Lavezzi y Rodríguez se juegan personalmente la supremacía de sus equipos en la derecha. Una de las partidas ajedrecísticas del partido. Inler, mientras tanto, se hace patrón en el medio del campo, una zona muy disputada, donde las faltas a Messi se repiten sin ningún castigo.

Duro foul a Di María, luego de un encuentro con La Pulga. Falta peligrosa, cerca del vértice derecho del área suiza, que ejecuta Messi (corre al minuto 24´) y el cabezazo de Higuian se va muy desviado. Acecha Suiza y surge lo más claro de los dirigidos por Hitzfeld. Gran atajada de Romero, con los pies, en la situación más concreta de todo el match. Era gol del suizo Xhaka. Increíble atajada a los 27 minutos. Se salva Argentina. Rebotes, desorden, intentos argentinos poco claros que sufren las contras de los veloces suizos.

Messi volvió a ser decisivo
Fernández golpea duro en el círculo central. No hay amarilla. El árbitro parece tenerlas escondidas. Shaqiri está agrandado, regatea y molesta con sus acciones, logrando las faltas de los defensores sudamericanos y peligrosos tiros libres que traen zozobra a los de Sabella. Enésima falta dura de Xhaka contra el Pocho Lavezzi en la izquierda del campo y primera amarilla del encuentro.

Drmic combina con Shaqiri y el primero queda mano a mano con Romero, que salvó una situación muy riesgosa. Los relojes marcaban 38´ primer tiempo. Sin más incidencias finalizó la primer parte y al descanso. Se inicia la segunda mitad con Lavezzi e Higuian atacando y forzando el centésimo córner para Argentina.

Una falta a Messi sobre la derecha y un tiro libre de sumo peligro. El árbitro le perdonó la vida a Xhaka, que ya está amonestado y podría haber sido expulsado. Argentina pasea la pelota de derecha a izquierda, pero sus delanteros se encuentran inmóviles y no progresa el ataque albiceleste. Se relame Suiza ante cada pelota que capturan. Minuto 54´ y los ataques de ambos están carentes de un definidor. Las cartas están echadas.

Presiona la selección por intermedio de Rojo y Di María, intentando con persistencia y con más lucha que juego. El propio Marcos Rojo simula un centro y le pega al arco, pero el portero evitó con dificultad la caída de su arco. Argentina ataca de forma incisiva y sus acciones invitan a pensar que la selección está cercana al gol. Dominio argentino total. Presiona y presiona. Se va el amonestado Xhaka y entra Nelson Fernández, que tendrá que aportar aire al centro del campo suizo. Un cansado Lavezzi es reemplazado por Palacio. Primer cambio en Argentina. Minuto 73. Sigue el partido cerrado y complicado.

Cabezazo de Palacio, casi el primero gol del encuentro. Juega mejor Argentina en está segunda mitad. Suiza expectante, ya no es tan peligrosa. Entonces, casi llega el gol de Messi que remata bajo en plena aérea, pero ataja Benaglio. Palacio es tocado levemente al buscar el rebote. Termina en un córner y penal no cobrado. Sólo faltan 10 para que termine el partido. Suiza aguanta y Argentina desespera. Hay que frotar la lámpara y el que genio Lionel concrete. Cambio en Suiza. Entra Seferovic, aquel delantero centro que marcara en el último segundo contra Ecuador, quizás pretenda repetir el técnico suizo con el cambio realizado.

Messi y Behrami advertidos, luego de un forcejeo en el círculo central, tras una patada del suizo. Faltan 2 minutos y es amonestado Rojo que tuvo que frenar un envenenado ataque suizo ante un córner mal ejecutado por los delanteros sudamericanos. Un centro cabeceado por Seferovic ahoga las gargantas, pero atenaza Romero. Fin de los 90´ en Sao Paulo. Como ya es habitual en este Mundial de Brasil vamos hasta los 120. Minutos determinantes y decisivos.

Suiza cansada, sin la coordinación del primer tiempo, arranca los primeros quince de la prórroga. Messi zafa de la amarilla, luego de frenar con falta a un mediocampista suizo. Se apiadaron de Lio. Mascherano golpea a Shaqiri y le da chances de revivir a Suiza con un tiro libre de riesgo. Mucho nerviosismo. Suiza comienza a crecer, de la mano de Berhami e Inler (los medios del Napoli) en el campo y en sus aspiraciones de triunfo.

El cabezazo al palo de Dzemaili en el 120´
Minuto 100. Cambio en Argentina. Rojo acalambrado se retira del campo, Basanta lo reemplaza. Sabella preocupado. Sus jugadores están dando muestras de cansancio y Suiza toma el liderazgo del encuentro. Finaliza el primer tiempo de la prorroga. Estamos condicionados a que surja un chispazo de magia de Messi, ya que colectivamente la selección albiceleste no tiene energías.


Empiezan los últimos 15 minutos. Mascherano empuja y se hace el mejor exponente del espíritu argentino.Di María en un tiro fantástico desde la derecha hace figura a Benaglio que saca al córner un balazo de Fideo que buscaba el primer y definitivo gol que evite los penales.

Argentina persiste confusa. En el centro del campo roba el balón Palacio, estira para Messi, frota la lámpara y queda uno en el camino, un segundo. El genio se hizo presente. Jugadón de Messi que ve bien ubicado a Ángel Di María que recibe y con toque bajo y bate al buen arquero suizo. ¡¡Gol del Ángel!!. Gol de Di María. Messi despeja los caminos, y Angelito, el socio de Lío, hace posible lo que no se logro en 118 minutos de juego. Argentina 1-Suiza 0. Argentina acaricia los cuartos de final.

Sale Suiza a buscar el empate y Amarilla para Di Maria ante el ataque suizo que frena con falta. Continúa atacando con vehemencia y Dzemaili se pierde el empate. Un gol imposible de errar, pero tras tocar en el poste el balón marchó fuera. Casi empata Suiza. Milagro en San Pablo. Tres de alargue. Para finalizar, contra albiceleste y casi gol de Di María con un defectuoso disparo desde la mitad del campo cuando el arquero Benaglio había ido al aérea argentina a cabecear.

Ultima jugada del partido. Para el infarto. Tiro libre peligroso para Suiza al borde de la aérea. Tensión. No apto para cardiacos. Falta de Garay a Shaqiri que simula, pero que el árbitro cobra sin dudar. La ilusión suiza esta latente. Tiro libre de Shaqiri. Pero la chance final que muere en la barrera.

Desesperación, dramatismo y un muy digno rival. Cuando las piernas ya no dan más de sí, debe aparecer el corazón. O un ángel. Y apareció a tres del final. Un país enloquecido, que ya festeja. Argentina 1- Suiza 0 y ya estamos en cuartos de final. Final del partido. Argentina tiene un D10s futbolístico, un Mesías con residencia en Barcelona, un Papa argentino en el Vaticano y un ángel revoloteando en Sao Paulo.

martes, 1 de julio de 2014

Keylor acaba con el sueño griego

Por Pablo Sebastián (@pabloo16)

Grecia pasaba a octavos de final de un mundial a su manera. Con dos goles a favor y uno de penalti en el 93 del último partido de la fase de grupos. Y es que Grecia nunca se rinde.

Y llegó el partido de octavos contra Costa Rica, donde Grecia dominó más en la primera parte y tuvó más el balón. Costa Rica creaba peligro gracias a los balones que le llegaban a Joel Campbell, tras robo o pérdidas de Grecia. Y en la primera parte Salpingidis pudo adelantar a su equipo, pero apareció Keylor Navas para hacer un paradón y evitar el gol de Grecia que hubiera sido justo visto lo visto en el primer tiempo.

En la segunda parte, a los 7 minutos Bryan Ruiz adelantó a Costa Rica con un disparo de fuera del área, no sabemos si la quiere poner ahí o no, pero le salió perfecto y los ticos se adelantaban. Pero no sabían que tenían a Grecia delante. Y si encima te quedas con diez, por doble amarilla de Duarte, deberías de saber que Grecia aunque no tenga casi ocasiones de gol, lo más normal es que te empate, y seguramente sea en el descuento.
Y así fue, haciendo honor al equipo de 2004, un balón al área que remata Gekas a la media vuelta lo rechaza Keylor Navas, pero el balón le llega a Sokratis Papastathopoulos y lo mete para dentro. No sé si le da con la tibia o con qué, pero era gol, era el empate de Grecia. Y era el minuto 91. La fe griega nunca muere. Y el espíritu del 2004 seguía vivo. Nos íbamos a otra prórroga.

Los jugadores de Costa Rica arrodillados
Allí, Costa Rica aguantó con mucho mérito media hora más con uno menos, gracias, como no, a Keylor Navas que en el 120 sacó un pie milagroso para evitar el gol de Mitroglou que hubiera significado el pase a cuartos de Grecia.

Pero llegamos a los penaltis, y a Karnezis podrían haber estado tirándole penaltis toda la noche que seguramente no hubiera parado ninguno. Mientras,Keylor Navas paró el cuarto a Gekas, para que luego Umaña diera el pase definitivo a Costa Rica.

Se acaba el sueño de Grecia, pero hay que admirarlos igualmente por el orgullo y los cojones que tiene ese equipo. Y si encima rechazan sus primas, para que se hagan instalaciones para los clubes nacionales del país heleno, hace que los admires más aún, y te duela un poco más que no vayan a poder disputar sus primeros cuartos de final. Porque como han dicho Karagounis, Samaras y compañía, el fútbol es para el pueblo y la gente.


Mientras tanto, Costa Rica sigue soñando. Les espera la Holanda de Van Gaal y Robben en cuartos, en lo que será, seguro, un choque muy complicado para ellos. Aunque habiendo eliminado a Italia e Inglaterra y vencido a Uruguay, nos podemos esperar cualquier cosa de los ticos.

Adam Lallana ficha por el Liverpool

Por Jon Fernández (@Mur_98)

Esta misma mañana se ha confirmado el tercer fichaje del Liverpool para esta próxima temporada. Tras Rickie Lambert y Emre Can, llega a Anfield Adam Lallana. Tras largas semanas de rumores, el ex del Southampton desembarca en uno de los clubes más prestigiosos del mundo.

Lallana tiene 26 años, y ha ido subiendo escalones en el equipo en el que llevaba toda su trayectoria profesional. Antes de eso, había jugado en las categorías inferiores del Bournemouth. El Soton lo fichó con 12 años, y en 2006 debutó con el primer equipo. Tras unos meses cedido en el propio Bournemouth, regresó a St. Mary´s para quedarse hasta el día de hoy.

Adam Lallana
Aún están por desvelarse los datos de su contrato, del que solo sabemos que será de larga duración, según ha dicho el Liverpool en el corto comunicado oficial.

El jugador ha dicho en su primera entrevista como red que está encantado de vestir una camiseta tan histórica y que espera ayudar al Liverpool a ganar títulos. Ha comentado también que espera vivir las espectaculares noches de martes de Anfield, que volverán este año tras una larga ausencia.

El técnico del Liverpool, Brendan Rodgers, añadió: "Lo que parece que muestra Adam es que su carácter va a juego con su talento. Es un joven excepcional y es una persona que ama este deporte, y lo más importante, tiene ganas de progresar y mejorar. Adam está motivado para ser lo mejor que pueda llegar a ser, y puede ser parte de algo especial. Creemos que encaja bien en lo que estamos intentando hacer en Liverpool".

Con el Southampton bajó en 2009 a la League One, la tercera categoría del fútbol inglés. El club estaba arruinado y en los dos años anteriores habían vendido a todos sus futbolistas de categoría, como Bale o Walcott. Con esta nueva hornada de jugadores comandada por el propio Lallana y Schneiderlin, y con un continuo ir y venir de entrenadores, los Saints pasaron dos años en esa categoría, hasta conseguir el ascenso en 2011.

En Championship el Southampton subió a la primera, para volver a la Premier en 2012, siete años después. Adam ya fue clave en esta época. Se convirtió en el capitán del club que acabó la última temporada en una meritoria octava plaza.

Lallana ha explotado tarde, y no fue hasta 2013 cuando fue convocado por Roy Hodgson para la selección inglesa, con la que acaba de disputar el Mundial de Brasil 2014 partiendo desde el banquillo. Es un futbolista con habilidad que puede jugar en ambas bandas.

Sin embargo, los Saints se están desmontando a toda velocidad, y Lallana ha dado el salto a un grande, a cambio de unos 25 millones de libras, es decir, algo más de 31 millones de euros. El Liverpool amplía su plantilla con futbolistas de calidad y se refuerza de cara a una posible marcha de Luis Suárez al Barcelona.

Morir con las botas puestas

Por Roberto Prieto (@22_rober)

Hasta aquí hemos llegado, y que sea lo que tenga que ser. Este sería el pensamiento de los argelinos antes del partido más importante de sus vidas frente a la todopoderosa Alemania de Löw. Habían pasado como segunda de grupo contra todo pronóstico y se convertían así en la segunda selección del norte de África en clasificarse para octavos de final en la historia de la Copa del mundo tras Marruecos en 1986.

Si algo bonito está teniendo este mundial es que, ni los buenos son tan buenos, ni los malos son tan malos. Más allá de lo que podrían haber soñado, los hombres de Halilhodzic arrancaron el encuentro dominando, aprovechándose de una defensa lenta y vulnerable, que obligaba continuamente a Neuer a salir de su portería y actuar prácticamente de líbero.

Varias ocasiones testificaban lo cerca que Argelia se encontró del gol frente a la inoperancia teutona, con muchos jugadores en la zona central y unos laterales incapaces de aportar con criterio en ataque. Un gol bien anulado a Slimani por fuera de juego enmudeció por momentos a los bávaros que solo lo intentaron con algún golpeo que M’Bolhi atrapó sin demasiados problemas. Solo en los últimos 5 minutos de la primera mitad despertó ligeramente Alemania que se fue al descanso con la sensación amarga del trabajo mal hecho. Todavía no habían sufrido tanto en este Mundial.

Lance del choque
Arrancaba la segunda parte por los mismos derroteros que la primera. Alemania incapaz de crear peligro serio, un ligero dominio que no se lograba transformar en ocasiones de renombre. El partido se fue convirtiendo en un ida y vuelta en el que cualquiera podría haber marcado, los alemanes finalizando sus posesiones y Argelia con transiciones rapidísimas a la contra en las que Manuel Neuer seguía actuando de último defensor saliendo del área en numerosas ocasiones.

Los minutos pasaron y el cansancio fue haciéndoles daño a unos jugadores argelinos que jugaban más con el alma que con el cuerpo. Cerrados atrás mientras Alemania, mejorada con la entrada de Khedira por Mustafi (Lahm al lateral), se chocaba una y otra vez con un extraordinario M’Bolhi. Llegaba el premio (o castigo): Fin del tiempo reglamentario y a la prórroga.

A veces el fútbol es cruel, y hoy fue uno de esos días. Todo el sufrimiento de 90 largos minutos que se esfuma nada más comenzar el tiempo extra. A los dos minutos Schurrle remataba con el tacón un pase de Müller que el hasta entonces imbatible M’Bolhi ya no pudo atrapar. Lejos de derrumbarse, Argelia trató de sobreponerse y buscó el empate a pesar de que los músculos ya no respondían como lo merecía el momento. A falta de un minuto para el 120, Özil puso el 2-0 ante la mirada abatida de los rivales que ya no podían más, pero tendrían su premio, su gol de consolación con el tiempo cumplido por mediación de Djabou. Al final no pudo ser, 2-1. Los zorros del desierto se han muerto con las botas puestas, demostrando que el trabajo, las ganas y el orgullo, a veces, están muy por encima de todo lo demás.